13.9.06

Cosas que no se recuperan

BS’D
En la página de la Comunidad Shaare Sion que dirige el Rab Yacar publicaron este hermoso artículo:

Una chica estaba aguardando su vuelo en una sala de espera de un gran aeropuerto. Como debía esperar un largo rato, decidió comprar un libro y también un paquete con galletitas.
Se sentó en una sala del aeropuerto para poder descansar y leer en paz.

Asiento de por medio, se ubicó un hombre que abrió una revista y empezó a leer. Entre ellos quedaron las galletitas.
Cuando ella tomó la primera, el hombre también tomó una. Ella se sintió indignada, pero no dijo nada. Apenas pensó: "¡Qué descarado; si yo estuviera más dispuesta, hasta le daría un golpe para que nunca más se olvide!".

Cada vez que ella tomaba una galletita, el hombre también tomaba una.
Aquello la indignaba tanto que no conseguía concentrarse ni reaccionar.

Cuando quedaba apenas una galletita, pensó: "¿qué hará ahora este abusador?".
Entonces, el hombre dividió la última galletita y dejó una mitad para ella.

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Ah! No!. . .Aquello le pareció demasiado!. ¡Se puso a bufar de la rabia!.
Cerró su libro y sus cosas y se dirigió al sector del embarque.
Cuando se sentó en el interior del avión, miró dentro del bolso y para su sorpresa, allí estaba su paquete de galletitas. . .intacto, cerradito. . .

¡Sintió tanta vergüenza!.
Sólo entonces percibió lo equivocada que estaba. ¡Había olvidado que sus galletitas estaban guardadas dentro de su bolso!
El hombre había compartido las suyas sín sentirse indignado, nervioso, consternado o alterado. Y ya no había más tiempo ni posibilidades para explicar o pedir disculpas.

Pero sí para razonar: ¿cuántas veces en nuestra vida sacamos conclusiones cuando debiéramos observar mejor? ¿cuántas cosas no son exactamente como pensamos acerca de las personas?.
Y recordó que existen cuatro cosas en la vida que no se recuperan:

* Una piedra, después de haber sido lanzada;
* Una palabra, después de haber sido proferida;
* Una oportunidad, después de haberla perdido;
* El tiempo, después de haber pasado.

3 comentarios:

Andrea dijo...

Este articulo me parece espectacular, ya que muchas veces pasa que uno piensa mal del otro y en realidad uno es el que esta equivocado, y pasa eso, cuando se da cuenta se quiere morir, lo mejor es directamente no pensar mal del otro.
Jatimá Tová.

Ymk dijo...

Holaaaa !!! escribo desde Chile , quiero agradecerle de todo corazon a las personas que crearon este Blog ,porque de verdad es impresionante , yo como Baal Teshuva , he leido todos los articulos y aparte de que me han servido de mucho , tambien los he disfrutado un monton , de echo hasta mi mama que es 0 de Torah , los lee con gusto ! muchas gracias de Verdad y que Hashem les siga dando la Beraja de poder seguir ayudando asi a tantos Baal Teshuva como yo!

valerita dijo...

Muy bueno el artículo. Ya conocía el cuento, y sin embargo no pude evitar leerlo hasta el final. Creo que encierra una gran enseñanza. La de la templanza, la de la paciencia, la de la segunda mirada.

Saludos a todos, v.