3.10.09

Mi novia judía

BS’D

A continuación reproducimos un diálogo vía mail que mantuvo el Rabino Eliezer Shemtov y Juan, un joven no judío novio de una chica judía.

Agradecemos al Rab Shemtov por permitirnos difundir este diálogo.
(Para los que quieran contactar al Rab este es su mail: shemtov@chasque.net)

(Sugerimos imprimirlo para poder leerlo con mayor concentración ya que es un texto largo.)

(Los nombres y algunos detalles han sido alterados para proteger el anonimato de los protagonistas.)

De: Juan García
A: Rabino Eliezer Shemtov
Subject: Mi novia judía

1.
23.06
Mi nombre es Juan García y como notará, lamentablemente no tengo el honor de ser Judío. Quisiera con la mayor seriedad posible preguntarle y que me conteste una inquietud importante que tengo.

Tengo 26 años y hace un año tuve la gran suerte de conocer a una chica judía cuyo nombre prefiero no revelar. Tiene una formación judía fuerte y constituye hoy la fuente de mi vida.

Obviamente Ud. se estará imaginando a que viene todo esto. Efectivamente, se vive en su hogar una creciente crisis familiar entorno al goy con el que la hija está saliendo. Obviamente nunca los padres me conocieron y ni siquiera expresaron la voluntad de hacerlo.

Al principio no entendía el por qué de todo esto pese a que de niño y hasta la actualidad, uno de mis mejores amigos era judío. Nunca había notado que existía ese gran rechazo hacia los "gentiles" en lo que los noviazgos de sus hijos o hijas respecta. Pierda cuidado que estoy familiarizado con la teoría que llama a evitar los matrimonios mixtos, para combatir la asimilación. Pero esto va mas allá. En familias judías como la de ella, donde la religión no es tópico primordial, la cosa pasa más por la vergüenza que la madre pasa en la peluquería, que por el miedo al peligro que constituye la asimilación.

Leer el artículo completo


Recientemente, los abuelos de ella se enteraron del noviazgo y la madre intentó persuadir al abuelo de que no era nada serio, ante el horror del abuelo. Este no podía salir del estupor de que su hija saliera con un goyshe. Una frase que el abuelo dijo fue "a goyshe is a goyshe", disculpando mi idish que no es el mejor, pero el significado se entiende. Lo que creía yo que se trataba de una simple inclinación hacia la no ejecución de matrimonios mixtos, se trasladó a un claro acto de intolerancia.

¿Se da cuenta?, su religión, que me merece el mayor de los respetos, que siempre ha actuado con la mayor de las sabidurías, termina profesando en contra de la tolerancia que siempre ha sido el emblema de su bandera.

Viviendo este problema me enteré de muchos otros casos similares ocurridos. Familias que desheredaron a sus hijas o hijos, o peor aún, los pusieron en un avión rumbo a Israel para que nunca más vean a su pareja goy, lo que me demuestra que no es un problema de la minoría, ni un caso aislado.

Espero sepa comprender mi aflicción y no reaccione hacia mi tildándome de antisemita, ya que para mi es claro que si Di-s pretendió poner a la mujer mas hermosa del mundo en mi camino, obviamente la tomó de su gran pueblo elegido.

¿Podría esclarecer mi visión si es que la misma esta nublada?

Tal vez sus palabras me hagan comprender.

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2.
From: Eliezer Shemtov
Sunday, June 25

Estimado Juan:

Gracias por tu mail y la sinceridad y transparencia con la que la escribiste.

Intentaré responderte de la misma manera.

Entiendo muy bien tu frustración. Tienes delante - o a lado - tuyo una mujer que amas y con quien quisieras compartir el resto de tu vida.

Percibís que te la quieren sacar por motivos injustificados (por el 'que dirán en la peluquería...').

No me parece correcto de mi parte defender la posición y las actitudes de una familia que no conozco ni sé qué fue lo que argumentaron. Lo único que puedo hacer es hablarte sobre el tema desde MI punto de vista y no como portavoz de ellos.

Concuerdo contigo que el amor es uno de los factores más fuertes en la toma de decisión para casarse. Pero, obviamente, no es el único. Imagínate si te enteraras que esta mujer de tus sueños es una hermana biológica tuya, ¿te casarías con ella?

La Torá define claramente con quien el judío puede casarse y con quien no. Para que el matrimonio exista - no hay matrimonio entre hermanos biológicos, aunque físicamente pueden hasta procrear... - hace falta que existan los elementos que D-os mismo ha establecido. Es evidente que no puede haber matrimonio entre dos personas cuya unión no esté aceptada por la Torá.

No se trata aquí de una discriminación contra el no judío así como no es una discriminación en el caso que un hermano no considere a su hermana como candidata de pareja, aunque se amen...

Creo que tienes que separar entre lo objetivo (‘¿qué dice la Torá?’) y lo subjetivo (‘¿qué dijo la familia de ella?’). Puedo entender que estés muy desilusionado y herido por la - aparente – fallutería de quienes no cumplen nada del judaísmo en su vida personal y - de repente - se oponen a que su hija se case con alguien sólo por el hecho que no sea judío. Pero TUS hijos no tienen la culpa de esto, ni tampoco deberías tomar decisiones en base a actitudes - aparentemente - incoherentes de los padres de la chica. Te digo más: aunque los padres estuviesen contentos con que su hija se casara contigo, estarías en falta con TU PROPIO CREADOR...

Créame que entiendo el infierno por el cual debes estar pasando. No es nada fácil. Pero una cosa te quiero decir: El camino de la Torá es el camino de la paz y la verdad. Violando las leyes de la Torá no trae ninguna bendición a largo plazo, aunque al principio puede costar - y mucho - aceptarlo... Y por el otro lado, hacer lo que D-os quiere - con mucho sacrificio - te traerá bendiciones verdaderas, infinitas y eternas...

Si quieres hablar conmigo, con mucho gusto aceptaré para ampliar más sobre el tema. Me interesa protegerte a ti - tanto como a ella - de pisar en falso por falta de conocimientos o por reacción a actitudes que parecen ser injustas...

Un abrazo,
Eliezer

P.D. Tengo un trabajo publicado sobre el tema. Si te interesa, te lo puedo hacer llegar.

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3.
27.06.
Eliezer:

Muchísimas gracias por contestar mi mail. Te agradezco de mil amores. Lo que
planteas es muy cierto, pero es claro que se sustenta por los cánones de una religión que no es la mía.

Sería bueno poder tener una charla mas adelante.

Muchas gracias, y no creo que pueda existir nada mejor para mi que el poder leer el trabajo del que me hablás.

Un fuerte abrazo.

Juan

P.D.: ¿A qué te referís con que mis hijos no tienen la culpa? está clara la referencia al futuro, pero no entiendo qué mal pueden llegar a sufrir ellos...

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4.
Respuesta (intercalada en el texto del mensaje anterior, están precedidas por ‘----‘):

Muchísimas gracias por contestar mi mail. Te agradezco de mil amores. Lo que planteas es muy cierto, pero es claro que se sustenta por los cánones de una religión que no es la mía.

--- Es una buena observación.

No obstante hay que tomar en cuenta varias cosas:

1) La chica con la que te enamoraste también pertenece a una religión que no es la tuya... y aunque ella no la respete, al casarse estarías llevándola a violar a su propia religión y las leyes de su pueblo. ¿Te parece que si alguien realmente ama a la otra persona, la llevaría a traicionar a su propio D-os y pueblo?

2) Mi argumento no fue inicialmente para convencerte de lo que TU debes hacer, sino para explicar por qué aquí no se trata de una discriminación personal, sino de una reglamentación bíblica.

3) En tu carta inicial hablaste de D-os y del pueblo elegido. Entendí de esto que sí aceptas a la Biblia como punto de referencia válido... Si es válido para definir a la chica como parte del 'pueblo elegido', ¿por qué deja de ser válido cuando dice que no puedes casarte con ella?

Sería bueno poder tener una charla mas adelante.

---- Cuando quieres, puedes venir solo o con la chica.

Un fuerte abrazo.

---- Igualmente.

P.D.: ¿A qué te referís con que mis hijos no tienen la culpa? está clara la referencia al futuro, pero no entiendo qué mal pueden llegar a sufrir ellos...

---- ¿Te parece sano para un niño crecer en un ambiente en el cual los padres pertenecen a distintas religiones? ¿Cómo lo van a educar? ¿cómo judío? ¿Como 'neutro'? ¿Le dirás 'eres judío, y perteneces a una nación que no es la mía’? ¿Le darás para elegir lo que quiere ser? ¿Es justo someterle a la necesidad de elegir entre sus padres? ¿Esa elección depende de él realmente? y ¿su relación con sus abuelos, primos y demás familiares...?

En resumen: Todos los argumentos que alguien puede plantear en contra del matrimonio mixto, puede encontrarse un argumento contrario a favor. El único argumento que entiendo irrefutable es que D-os lo haya prohibido expresamente. El resto es sólo comentario...

Eliezer
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5.
29.06
Querido Eliezer:

Muchas gracias por el tiempo que me dedicas, intento sacarle a tus palabras el mayor jugo posible.

Me encantaría que me hagas llegar tu trabajo por Mail.

Siguiendo el tema que tratábamos, me quedé con una duda sobre tu primer mail. Escribiste: "...aunque los padres estarían contentos con que su hija se casara contigo, estarías en falta con TU PROPIO CREADOR..."

Aunque no sea yo un cristiano que practica la religión semanalmente, igualmente recibí educación cristiana en un colegio católico y conozco bien a mi Biblia y no recuerdo ningún pasaje en el cual se delimite el espectro de gente con el que me puedo casar. Claro está, ninguna iglesia me casaría con una chica que no esté bautizada, pero eso se soluciona. Pero en el caso judío, bajo tus palabras yo no lo arreglaría convirtiéndome, ya que la siguiente sentencia tuya (sobre mis futuros hijos) no perdería valor: "...¿Le dirás 'eres judío, y perteneces a una nación que no es la mía? ¿Le darás para elegir lo que quiere ser? ¿Es justo someterle a la necesidad de elegir entre sus padres? ¿Esa elección depende de él realmente? y ¿su relación con sus abuelos, primos y demás familiares...?..."

Creo que primero debería haberte hecho una pregunta: ¿crees en la conversión? ¿crees que puedo yo, de un tiempo a otro pretender que cambié todas mis creencias?

Bueno, no quiero quitarte mas tiempo, y nuevamente te agradezco infinitamente la gran cantidad de él que dedicas a mis inquietudes.

Un fuerte abrazo.
Juan

PD: Que importante nombre que posees ¿por casualidad tienes el honor de ser descendiente directo del "Dueño del Buen Nombre" Baal Shem Tov (Israel Ben Eliezer)?

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6.
29.06

Respuesta (intercalada en el texto del mensaje anterior. Las respuestas están precedidas por ‘----‘):

Querido Eliezer:

Muchas gracias por el tiempo que me dedicas, intento sacarle a tus palabras el mayor jugo posible.

Me encantaría que me hagas llegar tu trabajo por Mail.

---- Te lo enviaré más tarde, si D-os quiere... Tengo que encontrar el archivo... Puede ser más eficiente que te envíe un 'hard copy'...

Siguiendo el tema que tratábamos, me quedé con una duda sobre tu primer mail. Escribiste "...aunque los padres estarían contentos con que su hija se casara contigo, estarías en falta con TU PROPIO CREADOR..."

Aunque no sea yo un cristiano que practica la religión semanalmente, igualmente recibí educación cristiana en un colegio católico y conozco bien a mi Biblia y no recuerdo ningún pasaje en el cual se delimite el espectro de gente con el que me puedo casar.

---- Deut. 7:3-4.

Claro está, ninguna iglesia me casaría con una chica que no esté bautizada, pero eso se soluciona. Pero en el caso judío, bajo tus palabras yo no lo arreglaría convirtiéndome, ya que la siguiente sentencia tuya no perdería valor: (sobre mis futuros hijos) "...¿Le dirás 'eres judío, y perteneces a una nación que no es la mía? ¿Le darás para elegir lo que quiere ser? ¿Es justo someterle a la necesidad de elegir entre sus padres? ¿Esa elección depende de él realmente? y ¿su relación con sus abuelos, primos y demás familiares...?..."

Creo que primero debería haberte hecho una pregunta: ¿crees en la conversión? ¿crees que puedo yo, de un tiempo a otro pretender que cambié todas mis creencias?

---- El judaísmo acepta como judío a cualquier hombre o mujer nacidos de madre no-judío si pasa por medio del proceso de Giur, o sea conversión. La conversión al judaísmo consiste en hacer exactamente lo mismo que hizo el pueblo judío para convertirse en judíos: 1) Brit Milá; 2) Sumersión en la Mikve ante un Tribunal Rabínica válida; 3) Aceptar a cumplir con la Torá y sus 613 preceptos en su totalidad.

En cuanto a ti, nadie te está pidiendo que cambies tus creencias. Uno que quiere convertirse al judaísmo es justamente para dar expresión a sus creencias y no para cambiarlas.

Bueno, no quiero quitarte mas tiempo, y nuevamente te agradezco infinitamente la gran cantidad de él que dedicas a mis inquietudes.

--- A las órdenes.

Un fuerte abrazo.

---- Igualmente.

P.D.: Que importante nombre que posees ¿por casualidad tienes el honor de ser descendiente directo del "Dueño del Buen Nombre" Baal Shem Tov (Israel Ben Eliezer)?

--- No según lo que yo sepa...

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7.
2.7.
Eliezer:

Retomando este interesante contacto:

¿Cómo estás? Espero que bien. De tu último mail, me parecieron muy interesantes ciertos pasajes.

Tienes razón con respecto al pasaje de la Biblia que marca con quién puede uno casarse y con quién no. Eso esta claro. Pero existe algo que no entiendo.

Entendemos que se considera pecador a aquel que no cumpla con lo preceptos de D-os, entonces el que deje que su hija se case con un no-judío, es pecador. "...no darás tu hija a su hijo.." ¿bien?

¿Como se adecua uno a todos los preceptos mandados por D-os? Por ejemplo, tomemos del mismo Deuteronomio el pasaje que reza:

"...si tu hermano, hijo de tu padre o hijo de tu madre, tu hijo o tu hija (...) te dice , vamos a servir a otros dioses (...) no accederás, ni le escucharás, tu ojo no tendrá piedad de él, no le perdonarás ni le encubrirás, SINO QUE LE HARÁS MORIR (...) LE APEDREARÁS HASTA QUE Muera, porque trató de apartarte de D-os..."

Entonces, si yo en este mail te propongo seguir a otro Dios, o intento persuadirte de algo que vaya en contra de tu Dios (cosa que yo claramente nunca haría) ¿podemos decir que según todo el Deut. 13, tu deber es darme muerte? y si no lo haces ¿cometes el mismo pecado que el de mi novia al pretender casarse conmigo, o el de sus padres si lo permitiesen? No creo que ningún pasaje delimite que alguno es mas grave que el otro.

Y por otro lado ¿que pasó con "no matarás"?

Estas preguntas te las hago con la mayor humildad del mundo y sé que tendrás una respuesta para todas, no pretendo debatir contigo, simplemente no estoy al nivel. Si soy insolente, perdóname porque no es mi intención, mi motivación es el afán de aprender.

Por otro lado, siendo la familia de mi novia una familia que no cumple ni con la décima parte de los preceptos de la Torá, ¿por que sí deben cumplir el que no les permite entregar a su hija a mi? Si ellos no dejan que su hija se case conmigo, pero van en auto el sábado a comer a una parrillada, ¿cual es el fin entonces?.
Creo que me excedí con las preguntas esta vez. Disculpas. Si no las contestas, no hay problema, comprenderé.
Saludos,

Juan.

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8.

3.7

Juan:
Antes que nada, te quiero decir que nunca te excederás con preguntas hechas para aprender. Así que, dale, nomás.
En cuanto a lo que dice la Torá sobre el castigo de apedrear:
En primer lugar, no todas las transgresiones bíblicas incurren dicho castigo.
En segundo lugar, dicho castigo pudo realizarse - así como cualquier castigo físico - solamente durante la existencia del Templo de Jerusalén y el Sanhedrín. Hace 2.000 años que una corte rabínica no ejecuta a nadie por transgresiones bíblicas.
En tercer lugar, el Talmud dice que si una corte llegó a ejecutar a alguien una vez en setenta años, ya era mucho, ya que no era tan común que se reunieran las condiciones para merecerse la muerte...
En cuanto a la prohibición de 'No asesinarás', te hago una pregunta: Matar por defensa propia, ¿viola la prohibición de 'No asesinarás'? Obviamente que no. El mismo D-os que prohíbe matar a una vida inocente, indica también en qué caso está permitido u obligatorio.
En cuanto a la contradicción entre el no cumplimiento de los preceptos por parte de la familia de tu novia y su insistencia en cumplir con el precepto de no casarse con un no judío, no puedo hablar por ellos, como te dije al principio de este diálogo. Simplemente te puedo decir que no hay nadie perfecto. Hay gente que es más sensible a la importancia de ciertos preceptos e insensible a otros. Muchas veces es una cuestión de costumbre y presión social. Hay preceptos que uno no los consideran tan graves, porque son reversibles. Por ejemplo: si uno viaja en Shabat, no está cerrando la posibilidad de dejar de viajar el Shabat siguiente. El 'corte' no parece ser tan tajante. Además, depende exclusivamente de uno cambiar de actitud y de comportamiento. En cambio en el caso del 'Matrimonio Mixto', es una trasgresión no fácilmente reversible, y no depende exclusivamente de ellos. Una vez que su hija se casa con un hombre no judío, aunque su hija llegase a arrepentirse de esa trasgresión, hay otro ser humano - a veces más (hijos) - de por medio, con sentimientos, opiniones y - seguramente – lazos afectivos... El camino de vuelta 'a casa' se hace muy difícil...
Un abrazo.
Eliezer

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9.

14.7


Juan:
Recién llegué de viaje y vi que no hubo correspondencia tuya. ¿Alguna razón?
Un abrazo
Eliezer

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10.

14.07

Eliezer

¿Cómo estás?
¿Por qué tierras anduviste?
Che, no te escribí últimamente por que estuve con mucho laburo.
Te cuento algo muy gracioso...
El otro día, mi novia leyó parte de los mails que nos escribimos y se rió cuando escribías sobre que no conocías a su familia, para develarte el misterio, (y con todo el aval de ella) te voy a confesar quien es ella y quien es su familia.
Son nada mas ni nada menos que los ............ Paulina es mi amor (virtualmente imposible).

Paulina me contó que vos y sus padres se conocieron hace poco en Punta del Este.
Supongo que es toda una sorpresa ¿no? Por casualidad, ¿sabías que Paulina tenía un novio goy? Pregunto por curiosidad, capaz que Mariana te lo había comentado. Hay! Que problemas que tengo con ella! nunca existió un enfrentamiento directo ni nada por el estilo, bueno, partamos de la base que yo no voy a su casa y que rara vez llamo yo. Con Mariana cambié de actitud (para mal, lamentablemente). Al principio cada vez que ella me atendía y me hablaba mal yo era súper simpático, le decía "hola Mariana? Juan habla... ¿como estás?.. ¿bien? me alegro mucho, che, decime.... ¿está Paulina?" a lo que ella contestaba con fríos "Si, no, si, no, espera..." Lo más duro para mi, es que siempre fui un tipo muy sociable... nunca tuve problema con nadie en mi vida. Me relaciono intensamente con la gente y siempre me gané la simpatía de todos, sobre todo a lo que nivel familia se trata. Pasar de eso a esto que no me deben querer ver ni en figuritas, es duro.
¿Te imaginas lo que es llevarla a la casa de noche a buscar un abrigo o cambiarse y yo tener que esperar en el auto afuera, sin poder entrar? En esos momentos pienso, "todo por no ser judío"... me siento la peor escoria sobre la faz de la tierra. Si ellos me sonrieran y me explicaran con la misma sabiduría que tu lo haces, el porqué de su negativa a la relación, la cosa sería diferente. Cuando estoy sólo con mis pensamientos y miro para la ventana de su casa y veo movimiento y me imagino que a la última persona que quieren sobre su alfombra es a mi, siento que tienen razón en tratarme mal (al destratarme), pienso que algo mal debo hacer. Yo quiero lo mejor para ella, tanto como ellos. Pero así como ellos hacen todo lo posible a su alcance, sé que yo también hago lo posible al mío.
Te explico, un par de semanas atrás, como consecuencia de este apasionante dialogo que mantengo contigo, razoné muchísimas cosas y terminé planteándole a Paulina de terminar la relación. Para que contarte su reacción. Ella me ama más de lo que te podes imaginar, y en sus palabras se reflejaban las suplicas de una chica que ama su religión, pero no quería ceder a sus mandatos. ¿Qué sé yo...? dios sabe que lo intenté, le explique mil y un motivos de la coherencia de romper y no aceptó ni uno. Si ella accedía hubiese sido el fin de mi vida, pero creo que a su vez, el comienzo de la suya. Estoy seguro de que conmigo no tiene futuro, no existe tal futuro. Nunca su familia me va a querer, por mas buena persona que yo sea, ya que sé que la cosa no pasa por eso. Si fuera yo u otro cualquiera, tampoco lo querrían.
En resumidas cuentas la cosa está así: en un mes cumplimos un año juntos; los padres no me conocen aún (a no ser por una vez que nos encontramos con Jaime accidentalmente), no han manifestado ningún interés en que yo pise la casa ni nada, saben que espero afuera y no pretenden cambiar eso (bueno, preferirían que nadie espere directamente). Intenté dejarla, convencido que era lo mejor para ambos pero ella muere si lo hago y no tengo las fuerzas suficientes para hacerlo aún. ¿Mi solución es dejarla sin escuchar su opinión y listo? Creo que si. No me quedan dudas que el sufrimiento de los dos, menguará mañana y le estoy dando así la oportunidad de hacer su vida junto a alguien que su familia acepte lo cual sé que la hará increíblemente feliz.
Pero es difícil, mas si ella dice no importarle nada que yo no sea judío ("bueno... sería mejor... pero sé que no existe hombre mejor, ni mas bueno que vos... etc., etc.") Creo que la única persona capaz de persuadirla es su primo, Gustavo, con el cual mantengo una excelente relación. El me conoció y me aprecia muchísimo, tanto como yo a él.
Es increíble. Lo "único" que hace que no sea bueno para ella es mi religión. Ella siempre bromea: "a mi madre, amante de la cultura, que mejor que un estudiante de literatura. Paulina le preguntó una vez a Mariana si prefería que ella saliera con un judío que fuera un desastre como persona, y Mariana contestó "¿por que tengo que elegir entre un ciego y un tuerto?" , muy hábil.
Bueno, te dejo por aquí, espero que con mis líneas algún día te pongas en mis zapatos y veas qué difícil es poner en la balanza las leyes de dios en oposición a la naturaleza humana.
Besos,

Juan.

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11.

15.7

Juan:
Leí tu mail y lo único que puedo decir es: Qué afortunado es aquel que anda con la verdad y la transparencia!
Me refiero tanto a mi como a ti.
Me imagino cuan difícil debe ser para Paulina todo este tema. Te quiere mucho - sin dudas - y me imagino cuánto le debe costar 'rechazarte' por no ser judío. Créeme que la entiendo.
Pero desde el vamos te lo dije: No es fácil. No es fácil superar los sentimientos simplemente porque D-os así lo quiere.
Una cosa les puedo decir a los dos: vale la pena. Vale la pena hacer este sacrificio y estoy seguro que D-os no quedará con deudas con Uds. Cada uno de uds. va a encontrar su pareja correcta y lograrán formar lindas familias, con salud, alegría y bendición. Es difícil, quizás imposible, visualizar esto ahora. El amor enciega. Pero vale la pena. Te lo puedo decir, basándome en mucha experiencia con otros jóvenes que pasaron por lo mismo.
No lo hagan por la familia de ella. Háganlo por Uds. mismos.
Un fuerte abrazo.
Eliezer
P.D. Creo que me he puesto en tus zapatos... No es nada fácil para Uds. Pero, si D-os les puso esta prueba, es seguro que lo pueden superar.
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12.

22 de julio

Estimadísimo Eliezer:

¿Como estás? ¿Todo bien?

Acabo de leer el trabajo que me recomendaste y con toda la humildad del mundo, creo que tiene una gran carencia; falta el componente social.

Creo que pocos de los argumentos que planteas, sean los verdaderos argumentos de una familia judía rioplatense de hoy en día. Tus argumentos (religiosamente perfectos y concluyentes) serían la salvación para muchos padres judíos. Encontrarían la excusa perfecta para negar la entrega de sus hijos o hijas, pero no serían sus verdaderos sentimientos los que hablarían en esos motivos. Eliezer, entiendo tus creencias y respeto profundamente tu arraigada fe, pero de sobra sabes que ni la décima parte de los judíos Montevideanos piensan así. Sin pasar por la violación a la mayoría de las Mitzvot, directamente, sabemos que la generación de padres judíos de hoy en día (no abuelos), no tuvieron la oportunidad de asistir a colegios judíos y carecen de formación judaica. A lo sumo lo saben por tradición, de padre a hijo. Para un caso concreto, en la casa de los .........., los hijos saben mucho mas de religión que sus padres, por el simple hecho de que ellos sí recibieron una formación judía (tema que retomaré más adelante). En fin, el hecho es que los verdaderos motivos no pasan siempre por una cuestión religiosa, sino por una social.

Nadie puede hacer un estudio profundo de las relaciones entre judíos y no judíos en la sociedad actual. Pero créeme que existen componentes muy desagradables de esa relación. Así como muchos no judíos tienen idea contra los judíos, me atrevería a decir que el mismo porcentaje de judíos la tienen contra los gentiles. No es mi idea entrar a especular entorno al tema del racismo e intolerancia actual, pero me interesa recalcar el aspecto social. Las diferencias entre los judíos y gentiles están lejos de ser resueltas. Y esto pesa.

Es muy osado decir que en la negativa al matrimonio mixto de la sociedad judía rioplatense, no existe un ápice del factor "discriminatorio". Como también es osado decir que no existe la discriminación hacia el judío. Es un problema que pesa mucho. Creo que el judío tiene razones de sobra para no mostrarse abierto a la sociedad que lo persiguió tantas veces.

Estos son algunos de los componentes sociales que creo que pueden influir. Creo que como estos, existen miles más que no pasan por la religión. Los argumentos de tu trabajo son en todo caso los mas nobles.

Volviendo a lo de la educación, veo que no estás conforme con la educación judía que se da en el Uruguay. A mi entender, es otro ejemplo de que el Judaísmo día a día en estos países, se limita cada vez mas al factor social que al religioso, (notarás que siempre me delimito al marco regional; es que no puedo hablar de otro que no conozca).

Hace tiempo ya que comencé a relacionarme con un marco judío fuerte. Por un lado tengo como grandes amigos a varios judíos, ya que a mi facultad asisten muchos. Esto me llevó a conocer a muchas familias de distinto grado religioso. Claro está que todos festejan sus fiestas y algunos asisten a la sinagoga, pero pocos son "judíos" según los requisitos que tu trabajo exige. La mayoría de estas familias, inclinadas al sionismo no tienen siquiera conciencia de lo que esto significa.

Ese famoso plan llamado..., solo promueve un falso espíritu sionista en los jóvenes. ¿Querés saber qué hacen los jóvenes en ese plan? Bueno, los hombres se dedican a emborracharse y probar marihuana. Y las mujeres agregan la perdida de su virginidad con algún joven israelí. No estoy especulando. Es la conclusión de los casos de la mayoría de judíos y judías que conozco. Pero el plan... es perfecto. Pensalo de este modo. Ellos vuelven fascinados con Israel, pero dime: si sos un adolescente que te reprimieron durante tu adolescencia, que te codeaste con la misma gente desde la jardinera, que nunca tuviste relación alguna con alguien que no sea judío (como es el caso de mis compañeros de clase judíos, que el año que entraron a la facultad significó el descubrimiento de gente no judía), sos joven y tenés la oportunidad de irte a un país muy lejano donde nadie te controla, vivís gratis. Tus padres te envían grandes cantidades de dinero para que te des una vueltita por Europa cuando quieras, y no solo eso, sino que descubrís la droga, el alcohol y las fiestas. Cuando vuelves pensas ¡Israel es el mejor país del mundo! Entonces luego decidís volver a Israel más adelante y el sionismo logra su meta.

Si esa experiencia de vida tan profunda se diese en el Congo, muchos alabarían al Congo entonces.

Insisto, la religión está dejando de ser el motivo principal de las acciones. La sociedad es la que las rige ahora.

Saludos Juan,

P.s: Temo que mi análisis se limite a la sociedad judía de clase media-alta.


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13.

24 de julio

Estimado Juan:

Nuevamente, gracias por tu ultimo mail. Me impresionaste mucho con tu percepción y análisis.

Si te acordás, desde el vamos te dije que no te contestaría como portavoz de la familia de Paulina, sino te diría lo que YO pienso al respecto.

En cuanto a los argumentos planteados en el librito sobre Matrimonios Mixtos, es cierto que no refleja la opinión de la mayoría. Pero, esto fue justamente el objetivo - educar a la gente (tanto a los padres como a los hijos) en cuanto a los VERDADEROS motivos por los cuales el judaísmo se opone al Matrimonio Mixto.

El punto central en todo el tema no es tanto POR QUE no deben casarse con alguien que no es judío, sino que en realidad NO EXISTE matrimonio entre un judío y alguien que no lo es, del mismo modo que NO EXISTE matrimonio entre dos hermanos biológicos.

Además, creo firmemente, que aunque conscientemente la mayoría de los judíos Montevideanos se opongan por motivos que no sean los correctos, eso es nada más que una manifestación de un sentimiento y una convicción inconsciente que ni ellos saben que poseen.

La sicología freudiana habla mucho del tema del inconsciente. El Talmud lo dijo hace miles de años! Nuestros sabios nos enseñan que el judío tiene una conexión con D-os irrompible. Todo lo que haga en contra de dicha relación es consecuencia de su ignorancia, falta de conciencia y/o momento de debilidad. O sea, si el judío estaría consciente de las verdaderas consecuencias negativas de sus acciones y estaría en control de si mismo, no las haría.

Lo mismo es en cuanto a nuestra relación con la Tierra de Israel.

Puede ser que los jóvenes piensen que están enamorados con Israel por su experiencia divertida.... Creo que hay algo mucho más profundo, aunque no estén conscientes de ello....

El motivo por el cual estoy preocupado por el nivel de educación judía en el Uruguay es justamente porque no están dando las herramientas para que los jóvenes sepan ser judíos conscientes. El producto final de la educación existente es una persona conflictuada que no sabe reconciliar sus valores conscientes y sus convicciones e intuiciones subconscientes.

El judío es creyente por naturaleza. La educación formal e informal que reciben los jóvenes tienden a negar esa condición de fe innata. La educación que reciben se nutre de fuentes y criterios ajenos al judaísmo. Niegan la condición especial del judío. Apunta a 'normalizarlo' y redefinirlo como ciudadano universal. 'Somos iguales a todos los demás, aunque tengamos ciertas costumbres diferentes, un idioma y una tierra propios'. No funciona. No funciona porque NO somos iguales a todos los demás. Somos esencialmente diferentes. Tenemos una misión de vida totalmente diferente. Tenemos un alma totalmente diferente. Tenemos necesidades espirituales totalmente diferentes. Tenemos conflictos espirituales totalmente diferentes.

Lo que sucede es que muchos judíos niegan abiertamente su condición de 'diferentes' porque no lo saben defender o porque no quieren asumir las responsabilidades que esto implica. No cambia el hecho que son diferentes.

(¿Sabés la diferencia entre un sicótico y un neurótico?

Un sicótico piensa que dos más dos son cinco. Un neurótico sabe que dos más dos son cuatro, pero no lo puede soportar....)

Muchos viven su vida tratando de convencerse que son iguales a sus vecinos no-judíos. Luchan en contra de su condición especial de judíos, hasta.... que ven que sus hijos lo tomaron en serio y llevaron esta filosofía a su conclusión máxima... quieren casarse con alguien no judío.... De repente, los padres se dan cuenta de su propio engaño.... Epa! No somos iguales! No lo decíamos en serio!

Muchas veces, ya es tarde....

Así que, creo que nuestra diferencia sobre este tema se debe a que tu estás juzgando las apariencias y síntomas... Yo estoy juzgando las cosas por lo que realmente son y no por lo que parecen ser... El judío no quiere (realmente) ni puede cortar su conexión con
D-os, aunque no lo sepa conscientemente.

Un abrazo,

Eliezer

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14.

2.8.

Juan:

Hace un tiempazo que no tengo de ti ninguna señal de vida...

¿Es por alguna razón en especial?

Un abrazo

Eliezer




15.

3.8

¿Qué tal, Eliezer?

Lamento no haberte escrito antes, pero realmente no tengo casi tiempo para nada ya que estoy en periodo de exámenes en la facultad y me ocupa el poco tiempo que tengo.

Pronto vuelvo a la normalidad y te escribiré acerca de algunas inquietudes, fruto de sucesos recientes.

Un beso grande

Juan.

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16.

4.8.

¿Que tal, Eliezer?

Lamento no haberte escrito antes, pero realmente no tengo casi tiempo para nada ya que estoy en periodo de exámenes en la facultad y me ocupa el poco tiempo que tengo.

---- Gracias por responderme, a pesar del poco tiempo que tenés en estos momentos. Lo que no entendí de este párrafo, es: Los exámenes te dejan poco tiempo? o ¿te preparas para los exámenes en poco tiempo?

Sea como fuere, supongo que no te dejan tiempo ni para analizar esta
pregunta y menos para contestármela... Así que esperaré pacientemente... ;)

De cualquier forma, te deseo el mayor de los éxitos en los exámenes
(aunque compiten conmigo por tu tiempo...)

Pronto vuelvo a la normalidad y te escribiré acerca de algunas inquietudes, fruto de sucesos recientes.

Un beso grande

--- Gracias.
Eliezer

Juan.




17.

15.08
¿Qué tal, Juan?
Una pregunta:
Tengo algunos conocidos que considero les vendría bien leer nuestro intercambio. Por supuesto que sacaría toda información identificatoria para proteger el anonimato de las partes. ¿Te molestaría?
Un abrazo,
Eliezer

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18.

21.08

¿Como estás Eliezer?

¿Todo bien?

Yo recién salgo un poco del complicado periodo de exámenes. Te contesto rapidito este mail y en estos días te escribo algo más.

Mira, yo no tengo ningún problema con que compartas nuestros mail con alguien más. En lo personal, no creo haber aportado nada al tema que pueda resultarle interesante a alguien. Está más que claro que jamás de los jamases se nombraría a la familia de Paulina ya que eso no sería bueno para nadie. Bajo esta condición, pues si, adelante, compartilos con quien te parezca.

Estoy en un período decisivo en mi relación con Paulina. Los días venideros serán testigos del destino de la misma.

Saludos,

Juan.


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19.

From: Juan
To: Eliezer
Sent: September 14
Subject: Luego de un prolongado, pero necesario silencio.

¿Como estás, querido Eliezer?

¿Por qué fue necesario desconectarme un poco de nuestro dialogo te preguntarás?

Debes entender que luego del intercambio fluido de ideas del que fuimos protagonistas, en mi cabeza se dió un caos mayor. Mis dudas sobré "por qué" ella y yo no tendríamos que estar juntos, encontraron su respuesta religiosa y su respuesta lógica en cierta forma. Mi cuestionamiento hacia sus padres finalizó, gracias a tus palabras. Pero estoy de acuerdo contigo, ellos no saben defender su posición. El modo correcto no es el que aplican, pretendiendo ignorar mi existencia. Justamente es el contrario.

Entendé esto, hace más de un año ya que estamos juntos. La amo (más de lo que podamos imaginar) y me ama (más aun de lo que logramos imaginar). Date cuenta de que en una sociedad en la que vivimos hoy en día, el estar juntos nos hace creer que luchamos por el amor divino, etc., etc... Darse por vencidos sería una derrota inadmisible.

Recapitulemos. Estoy muy enamorado, tanto como ella de mi y ninguno de los dos pone eso en tela de juicio. Yo tuve parejas anteriores y ella también y nunca nos sentimos tan felices con alguien como lo estamos ahora. Ingredientes que colaboran al éxito de la pareja son: Límites claramente establecidos entre su diario vivir y el mío. Ella, al tener un circulo de amigos y amigas totalmente ajeno al mío contribuye a no invadir el espacio del otro de ningún modo. Nunca conocí mujer tan hermosa e inteligente en mi vida. Para mí es el mejor "partido" de mi vida.

Bueno. ¿Dónde está, entonces, el motivo de mi silencio? Resulta que me convencí de que no debíamos estar juntos a tal punto de dejarla sin importarme su opinión.

Resultado: muchísimo sufrimiento para ambos, incesable e ininterrumpido. Confundido, decidí echar atrás mi decisión. Volvimos al poco tiempo.

Entonces, (un poco por reclamo de ella) interrumpí mi dialogo contigo que llenaba mi cabeza de ideas que llevaban al camino correcto, pero no el que ella está dispuesta a tolerar por ahora.

Entendé, entonces, que por ahora seguimos juntos y si pudiera elegir, quisiera que fuese para siempre, si tuviese que firmar algo que me comprometiese a eso en este momento, lo haría.

Me dicen mis amigos. "...dale dejala... pero no llores mañana cuando la veas con otro goy..." Y ¿si eso pasa? ¿Si yo estoy convencido de que judíos y cristianos no deben estar juntos pero ella, no? ¿De qué me sirvió tanta claridad?

Otro tema que me tiene muy dolido (tema que de alguna manera siempre evitas...) es el de sus padres y su actitud para conmigo.

Sé que tu respuesta es siempre que no puedes hablar por ellos. Pero lo único que pretendo es saber qué pensás sobre su actitúd. ¿Cuál es esa actitud? Bueno. Hace más de un año que su hija ama a una persona que convive a diario con ella, que comparte infinitas horas y más... De todas formas, no demuestran ningún interés en conocerme. En todo el tiempo que estamos juntos, sólo una vez pisé su casa. Pasé a la sala y sabía que la madre andaba por la casa pero ni se asomó a saludar. Mientras que mi novia se cambiaba en su cuarto, me quedé en la sala derramando lágrimas por el sufrimiento derivado de la indiferencia de su madre, quien sabía que el novio de su hija estaba en su sala, pero no era digno de su saludo. Pasado el rato cuando ya no tuvo más remedio porque se iba a ir, la madre paso por donde yo estaba y me dijo - hola Juan - me dió un beso, y dándome la espalda mientras se marchó.

Cuando a la madre le preguntan si su hija tiene novio ¿que contesta? Si, pero no lo conozco por que me molestaría que viniese a casa porque es goy.

Quisiera que me dijeras cual es la actitud correcta a tomar por parte de sus padres, para poder reclamarla si hace falta.

La semana pasada mi novia vino a casa y como es muy habitual, quebró en llanto. Dijo no soportar mas los agravios de la madre. Entendé lo siguiente. Ella es una excelente alumna, se acaba de recibir de contadora y a su ves estudia otra carrera. Es responsable y cumplidora. Es súper inteligente, y excelente persona. Pero se levanta y acuesta escuchando que la madre le dice que destruye su familia y que es la causante del sufrimiento de sus padres y que sus abuelos van a morir por culpa de ella y su novio goy. ¿Es eso justo?

Merezco que me dejen en la puerta, y que la madre conteste el teléfono como si no fuera nadie. El fin justifica los medios. Concepto que me enseñaron como siniestro.

Un abrazo, Juan.

P.D: Procura no contestarme con preguntas...

P.D2: ¿compartiste nuestros mails con alguien? ¿obtuviste algun comentario interesante de alguien?



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20.

14.9

Juan:

Muchísimas gracias por tu mail.

En cuanto a toda tu actitud durante el tiempo que te 'conozco' no tengo otra cosa que admiración tanto por tu inteligencia como por tu sinceridad y fuerza de carácter. Es obvio por qué Paulina te quiere tanto.

Creo que hubieron dos faltas:

1) No dialogar con ella para darle elementos como para poder llegar a la misma conclusión que tu;

2) No hablar personalmente con los dos juntos y/o por separado.

Si bien este medio de comunicación que estamos utilizando tiene sus ventajas, tiene también carencias. Impide la comunicación fluida y personal. No insistí en encontrarme personalmente, porque consideré que una vez planteada la invitación, no correspondía que yo insista sino que aceptes la invitación si así lo considerarías conveniente.

Estamos todavía a tiempo para corregir ambas faltas.

Volviendo al diálogo electrónico, creo que aquí hay una consideración importante a tomar en cuenta:

No estaría mal que se casen. Ojalá fuera posible. El hecho es que es imposible. Por más formalismos que hagan y por más papeles que firmen, no cambian el hecho. Creo que una vez que lo asumen como una realidad inalterable, desaparecerá la tentación de hacerlo. Reitero el ejemplo que utilicé en algún momento del diálogo. Imagínate que se enteran que son hermanos biológicos, por más enamorados que estén, ¿se casarían?

Piénsalo un rato....

Tocaste un punto muy importante. Dijiste que consideran que sería una derrota si dejasen. ¿Lo sentirían también como derrota si descubrirían que son hermanos biológicos? Creo que no. Se sentirían afortunados en haber descubierto quiénes son realmente. El dejar este noviazgo no tiene por que implicar derrota, sino todo lo contrario. Es una victoria de las más grandes que hay. Te explicaré por qué.

Nuestros sabios definen al 'fuerte' como aquel que domina a sus instintos (Pirké Avot 4:1). Lo consideran más fuerte que uno que conquista toda una ciudad. ¿Por qué es eso?

Uno que domina a miles o millones de personas es nada más que poseedor de una fuerza relativa. Es más fuerte que millones más débiles. En cambio, el que domina a sus instintos es poseedor de una fuerza verdadera y por lo tanto es más fuerte que el conquistador de ciudades ya que posee otra clase de fuerza. ¿Por qué?

¿Quién es tan fuerte como ese conquistador de ciudades? El mismo. Si puede dominar solamente a los más débiles pero no a si mismo, ¿es realmente fuerte? Es débil, simplemente no tan débil que otros.

El que puede dominar a si mismo es el verdadero fuerte.

Apuesto que durante el período que dejaste, sentiste - dentro del dolor - un sentimiento de tranquilidad interior y enaltecimiento personal por haber tomado la decisión correcta. Claro, al no ser compartida por Paulina, fue difícil de resistir la tristeza y llantos de la persona que en este momento más amas. Si ella hubiera compartido la decisión y hubiese compartido esa sensación de alegría por haber logrado superarse y hacer lo correcto, sería distinto. Se sentirían acompañados y apoyados por la separación.

Una pregunta hipotética: Si ella mañana te dice, "Juan: me di cuenta que tenías razón. Estoy dispuesta a acompañarte en esta difícil decisión. Llegué a la misma conclusión que tu," ¿no te sentirías aliviado?

Considerá: En cierta forma es mucho más difícil para ella que para ti, ya que tu decisión de romper la relación fue basada en tus criterios personales, mientras que si ella optase por dejar, puede ser atribuido a la presión de sus padres. Si tu decidís dejar es por tu fortaleza. Nadie te presionó. Si ella dejase, puede sentirse como derrotada y vencida por la presión. Además, tu decisión de dejar se basó por tu convicción en que estabas haciendo lo correcto; si ella llegase a optar por romper la relación, nunca se perdonaría por haberte sacrificado por el deseo de sus padres. '¿Qué clase de mujer y ser humano soy si abandono a una persona que tanto me ama y a quien tanto amo solo porque no le gusta a mis padres...?'

Creo que la comprendo.

Creo que en este momento ayudaría si ella interviniese en este diálogo.

Creo que está haciendo justo lo que no quiere hacer. No quería tomar la decisión de dejar, por la presión de sus padres y termina tomando una decisión para seguir como reacción a esa presión.

Sé que es una chica muy inteligente. Creo que si ella puede lograr liberarse del factor de presión externo y tomar una decisión no como reacción a ellos, sino en base a sus propios descubrimientos al respecto, lograrán uds. el resultado que verdaderamente buscan...

En cuanto a mi opinión sobre los padres, creo que no están actuando motivados por enojo o desprecio, sino por dolor, temor y frustración. Dolor por su hija, temor por su futuro y frustración por no haber logrado darle los elementos que sienten que ella necesita para comprenderlos y para poder navegar exitosamente por el laberinto de la vida. Me parece que tu debes poder entenderlos. Ellos no tienen ningún sentimiento de rechazo frente al que no es judío. Pero esto no quiere decir que por lo tanto deben aceptar que su hija forme pareja con alguien que no lo es y de esa manera abandonar a su identidad, a su pueblo y a su D-os. Aunque ellos no sepan articularlo, lo sienten en sus tripas. No es nada personal contra ti. Es todo por ella y por ellos.

Es instintivo hasta en el reino animal dejar descendencia. Es natural resistir la pérdida de un hijo... No quiero ser reiterativo, pero los hijos de su hija, ¿cómo se definirán? ¿Con qué pueblo se identificarán? ¿Con el de su madre o el de su padre?

Mi respuesta se extendió un poco más de lo que tenía pensado al empezar, pero quise cumplir con tu pedido de no contestarte con preguntas. ¿Está bien? ;)

Si, compartí los mails con varios (por supuesto, cambiando los nombres y detalles identificatorios). Están todos de acuerdo contigo en muchas cosas. Concuerdan que muchos de sus amigos que están pasando por situaciones similares carecen de los elementos más básicos como para poder tomar decisiones informadas. Tus comentarios y argumentos son muy precisos y ponen en relieve la situación real.

Aguardo tu respuesta.

Un abrazo

Eliezer

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21.

29.09

SAHANA TOBA! PARA TI Y TU FAMILIA (SE ESCRIBE ASI?)

MI MEJORES DESEOS PARA TI Y LOS TUYOS!

JUAN
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22.

5.10.

SAHANA TOBA! PARA TI Y TU FAMILIA (SE ESCRIBE ASI?)

---- Vivimos en una democracia... cada uno escribe lo que quiere como quiere. ;) Yo lo escribiría 'Shaná Tová'.

MI MEJORES DESEOS PARA TI Y LOS TUYOS!

---- Muchas gracias. Igualmente.
¿Qué novedades hay en la 'montaña rusa'?
Un abrazo
Eliezer


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26.

20.11

que tal?
alguna novedad?
eliezer

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27.

21.11

Queridísimo amigo Eliezer:

Retomo hoy mi tan gustoso contacto con vos, luego de pasar algunas semanas infernales de fin de cursos en la facultad. El viernes pasado finalicé los cursos y ahora entro en el período de exámenes que dura hasta fin de diciembre.

Debo confesarte que tengo una suerte de vergüenza ahora. ¿Por qué? Bueno, por que luego de todo el dialogo que tuve contigo, con Paulina y conmigo, llegué a la conclusión de que pretendo seguir mi noviazgo con Paulina. ¿Motivos?

Concluí que la que se tiene que preocupar por las cuestiones religiosas, la que tiene que optar por la relación o la religión, es ella y no yo. Yo la amo muchísimo y no voy a dejarla por mi cristianismo menguante. Entonces le toca el turno a ella de decidir, y ella ya lo hizo hace tiempo, ella quiere estar conmigo. A lo que voy es lo siguiente. Imagínate que la dejo hoy por las cuestiones religiosas que conocemos: ella no quiere terminar y bien estaría dispuesta a casarse el día de mañana y jamás soportaría separarse de mí (palabras de ella...)

En uno de tus primeros mails me contaste como un cuentito en el cual una chica estudiaba para convertirse y al final de los estudios le decía al novio " ...crees que me casaría con alguien que quiso casarse con un no judío?..." ¿Recuerdas? Bueno, esto se aplica en cierto modo a mi caso. Luego de leer mucho sobre el tema, entender parcialmente algunos asuntos que antes ignoraba, SIN LUGAR A DUDAS ella es uno de "esos" que pretende casarse con un "no judío". Que significaba eso en el cuento? Alguien no digno de casarse con un judío? Alguien que no es judío mas que de neshama? ¿Qué sé yo...? En fin.

El hecho es que dejarla por mis convencimientos sería como rendirle un homenaje a alguien que adora su religión y sería como un regalo, algo que sé que apreciaría ella mas adelante, y no creo que sea el caso de Paulina. Ella es muy madura, estudió muchísimo sobre su religión, se codeó toda la vida con judíos, sabe del tema más que la mayoría de los jóvenes de su edad, y así todo, toma la decisión que toma... ¿Crees que yo, que no estudié ni la décima parte de lo que ella estudió, ni conozco ni a la milésima parte de judíos que ella conoce, ni siquiera soy judío... yo sí voy a tener la razón en lo que es mejor para ella?

Siento que ahora que tomé mi decisión de seguir adelante, temo ya no encontrar en ti un aliado. Tal vez pierdas todo tu interés en nuestras charlas... no sé. Pero me imagino que seguirás tratando de persuadirme no? :)

"Cambiando" de tema, la madre de Paulina se ganó tanto mi odio, que si dejara a Paulina, estaría convirtiendo a su madre en la persona más feliz del mundo, y créeme, no es lo que se merece.

Va más de un año de mi relación con Paulina y vi a los padres pocas veces. En la casa todos saben que existo, saben perfectamente por qué no voy a la casa, y de todos modos, día a día sonríen como si nada. Tal vez lo veo como horroroso ya que en mi casa jamás sucedería algo así.

La prueba clave en el tema de lo mal que se comporta la familia, es la siguiente: Mi madre, que es verdaderamente católica, me refiero a que va a la iglesia los domingos, etc.... seguramente no quiere para su hijo una chica judía, obviamente ella quisiera que yo me casara por la iglesia con una cristiana. Pero de todas formas adora a Paulina, la abraza todos los días que viene a casa, la invitan a la mesa, la tratan como cualquier ser humano se merece. Mi madre no deja que sus deseos para ella y para mí interfieran en mi relación con Paulina. Por otro lado tenemos a la madre de Paulina que es judía "pour la galerie" que se le dice. Transforma nuestra relación en un infierno... creo que quedó claro el punto, ¿no?

En mi casa no es admitido ningún tipo de discriminación. Mis amiguitos de la infancia, cuyas casas visitaba a diario, eran diversos orígenes étnicos y religiosos. Tal vez por eso no conciba la discriminación explícita que se da en la casa de los ............... Es una actitud condenable, deplorable que no tiene justificativo alguno. Insisto en este tema ya que nunca supe qué opinión tenés al respecto y me gustaría entenderla.

Un abrazo.

JUAN..

P.D: Si te pidiese que hablaras con la madre de Paulina para hacerle entender que me merezco por lo menos una explicación, que cerrándome la puerta en la cara no va a conseguir nada, explicándole que no soy ningún paria, que me merezco el mínimo de respeto... ¿lo harías?

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28.

21.11

Queridísimo amigo Eliezer:

En uno de tus primeros mails me contaste como un cuentito en el cual una chica estudiaba para convertirse y al final de los estudios le decía al novio " ...crees que me casaría con alguien que quiso casarse con un no judío?..." ¿Recuerdas? Bueno, esto se aplica en cierto modo a mi caso. Luego de leer mucho sobre el tema, entender parcialmente algunos asuntos que antes ignoraba, SIN LUGAR A DUDAS ella es uno de "esos" que pretende casarse con un "no judío". Que significaba eso en el cuento? Alguien no digno de casarse con un judío? Alguien que no es judío mas que de neshama? ¿Qué sé yo...? En fin.

---- Significa simplemente que al enterarse de lo que era realmente vivir como judío, y haberlo adoptado como propio, se dio cuenta que no iba a poder compartirlo ni formar un hogar judío con alguien que tan poco le importaba el tema, como para estar dispuesto a casarse con alguien que no tenía nada de judaísmo... Por ejemplo: Si tu llegaras a estudiar el judaísmo a tal punto de estar convencido de su legitimidad y optarías por adoptarlo como tu identidad y modo de vida, ¿te sentirías compatible con una chica que no le importa nada de eso, dispuesta a rechazar todo eso por el amor (propio)?

El hecho es que dejarla por mis convencimientos sería como rendirle un homenaje a alguien que adora su religión y sería como un regalo, algo que sé que apreciaría ella mas adelante, y no creo que sea el caso de Paulina. Ella es muy madura, estudió muchísimo sobre su religión, se codeó toda la vida con judíos, sabe del tema más que la mayoría de los jóvenes de su edad, y así todo, toma la decisión que toma... ¿Crees que yo, que no estudié ni la décima parte de lo que ella estudió, ni conozco ni a la milésima parte de judíos que ella conoce, ni siquiera soy judío... yo sí voy a tener la razón en lo que es mejor para ella?

--- No lo veo de esa manera. No es una cuestión de rendirle homenaje a nadie, sino de hacer lo correcto. Es obvio, que es difícil que a ti te importe el tema más que a ella, o sea, si a ella no le importa su religión, ¿por qué debe importarte a ti? Pero creo que el tema no termina allí. ¿Quién te impide conocer más sobre el tema y llegar a una conclusión basada en información contundente sobre el tema, independientemente de ella? Además: Me parece que la pregunta aquí es: ¿Paulina está tomando la decisión en base a lo que cree correcto, o en base a lo que le dictan sus sentimientos, independientemente de lo que ella cree correcto? ¿Está decidiendo con la cabeza? o ¿Con el corazón? ¿Está tomando la decisión con lucidez? Considera: ¿por qué tiene miedo o vergüenza de charlar el tema conmigo? ¿Acaso tenías TU algún problema en conversar conmigo sobre el tema? Claro que no. No tenías nada para esconder, ni nada de qué huir. Lo tuyo fue y sigue siendo transparente... ¿Se te ocurre algún otro tema del cual Paulina rehusaría a dialogar? La preocupación, entonces, no es la de protegerla de vos, sino protegerla (como también a ti) de ella misma y su proceso de decisión... en la lucha constante que tenemos todos entre la mente y el corazón.

Siento que ahora que tomé mi decisión de seguir adelante, temo ya no encontrar en ti un aliado. Tal vez pierdas todo tu interés en nuestras charlas... no sé. Pero me imagino que seguirás tratando de persuadirme no? :)

--- No soy juez ni policía de D-os. Trato de compartir mis conocimientos con quienes les puede llegar a interesar o servir de algo. Siempre seguiré estando a tu disposición para seguir aclarando las cosas de acuerdo a mis posibilidades. Soy aliado de la búsqueda sincera...

"Cambiando" de tema, la madre de Paulina se ganó tanto mi odio, que si dejara a Paulina, estaría convirtiendo a su madre en la persona más feliz del mundo, y créeme, no es lo que se merece.

--- Ni tendría que ser el motivo por dejarla o no...

Va mas de un año de mi relación con Paulina y vi a los padres pocas veces. En la casa todos saben que existo, saben perfectamente por qué no voy a la casa, y de todos modos, día a día sonríen como si nada. Tal vez lo veo como horroroso ya que en mi casa jamás sucedería algo así.

La prueba clave en el tema de lo mal que se comporta la familia, es la siguiente: Mi madre, que es verdaderamente católica, me refiero a que va a la iglesia los domingos, etc.... seguramente no quiere para su hijo una chica judía, obviamente ella quisiera que yo me casara por la iglesia con una cristiana. Pero de todas formas adora a Paulina, la abraza todos los días que viene a casa, la invitan a la mesa, la tratan como cualquier ser humano se merece. Mi madre no deja que sus deseos para ella y para mí interfieran en mi relación con Paulina. Por otro lado tenemos a la madre de Paulina que es judía "pour la galerie" que se le dice. Transforma nuestra relación en un infierno... creo que quedó claro el punto, ¿no?

--- No creo que sea su intención ‘complicarte’ la relación.... Lo hace seguramente por otros motivos como te explicaré más adelante.

En mi casa no es admitido ningún tipo de discriminación. Mis amiguitos de la infancia, cuyas casas visitaba a diario, eran mexicanos, japoneses, nigerianos que a su vez eran budistas, cristianos, judíos, etc.. Tal vez por eso no conciba la discriminación explícita que se da en la casa de los ............... Es una actitud condenable, deplorable que no tiene justificativo alguno. Insisto en este tema ya que nunca supe qué opinión tenés al respecto y me gustaría entenderla.

---- Creo que ya te di mi opinión al respecto. No es una cuestión de discriminación contra el que no es judío, sino que - aunque no cumplan con todas las normas del judaísmo - en el caso del matrimonio mixto es una ruptura clara y prácticamente irreversible. Su hija quiere cortar una cadena que ha sido forjada con gran sacrificio a lo largo de milenios. Aunque tu la ves a la madre como judía 'pour la galerie', seguramente ha hecho muchos esfuerzos y sacrificios personales por ser judía. Aunque puede ser que no haya podido superar todos los desafíos puestos en su camino, no quiere decir que no hayan temas que le tocan clara y profundamente. Ser más o menos observante es una cuestión de matices. Ser o no ser judío, pertenecer o no pertenecer al mismo pueblo y a la misma historia y destino es una situación tajante, sin matices.

Quizás es difícil para ti imaginar cuán profundamente llega el tema. Creo que el ejemplo que traes de tu familia no es aplicable. La fe de tu madre es algo personal de ella, por la cual ella optó. Si tu no compartís la fe de ella, ¿por qué imponértela? Ella optó por lo que ella quiere y, por lógica, debería ver bien que tu elijas lo que a ti te convence. Además: Aun si quisiera, no podría imponértelo, ya que la fe es una cuestión personal de cada uno. O crees o no crees. Si crees, 'perteneces' a la religión, si no crees, no perteneces. No existen cristianos ateos, por ejemplo; son términos mutuamente excluyentes. Pero te hago una pregunta: ¿Tu madre aceptaría, por ejemplo, que la sustituyas por otra? '¡Qué pregunta más ridícula!' te estarás pensando... ¿No? Pero, pensalo... Si tanto te quiere y tan tolerante es de tus deseos, ¿por qué molestarse si decidís cambiarla por otra? ¿Por qué imponerse? ¿Se le puede acusar de intolerante y discriminatoria? La respuesta es obvia: eres parte de ella. Para siempre. Eres su propia sangre. 'Desconectarte' de ella sería como arrancarle un brazo (por lo menos).

El caso de Paulina y su madre es similar a esa pregunta 'ridícula'. Ser judío - para uno que haya nacido judío - es una condición que no depende de su voluntad, así como ser hijo de determinados padres no depende de uno. Es una pertenencia tan fuerte - o más - que los lazos entre padres e hijos. Es más que una cuestión afectiva. Es una cuestión de conexión esencial, no circunstancial. No es racional. Renegar la condición de judío es como optar por tener otra madre. No es como optar por hacer una carrera diferente a las de los padres o adoptar un estilo de vida diferente. ¿Has visto alguna vez que alguien permita que le arranquen un brazo con calma...?

No sé si logré expresar en forma entendible mi punto de vista – más allá de si estás de acuerdo o no. Si hay algo de lo que expuse aquí que no quedó claro, no vaciles en volver a planteármelo.

Un abrazo.

JUAN..

P.D: Si te pidiese que hablaras con la madre de Paulina para hacerle entender que me merezco por lo menos una explicación, que cerrándome la puerta en la cara no va a conseguir nada, explicándole que no soy ningún paria, que me merezco el mínimo de respeto... ¿lo harías?

--- No sé si corresponde que yo inicie el tema con ella. Trato de respetar el espacio de los demás... Si ella me llegase a hablar sobre el tema, le diré lo que opino. Fíjate que tampoco hablé con Paulina sobre el tema, esperando que ella acceda a hablar...
Aguardando tu respuesta

Un abrazo

Eliezer

P.D. Una pregunta: ¿Está Paulina al tanto de todo lo que hemos dialogado?

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29.

21.11

Eliezer

Como estás?

Disculpame que te lo diga así, pero un par de cosas de tu reciente mail me parecieron algo siniestras.

“¿Quién te impide conocer más sobre el tema y llegar a una conclusión basada en información contundente sobre el tema, independientemente de ella?”

Independientemente de ella?, te parece que deba tomar decisiones que conciernen a la pareja, independientemente?

“¿Está decidiendo con la cabeza? o ¿Con el corazón? ¿Está tomando la decisión con lucidez?”

Para empezar, me gustaría escuchar más ejemplos de situaciones en las que es mejor optar con la cabeza que con el corazón....

Por otro lado, me ofende muchísimo que, en cierto modo, sigas justificando la actitud de la madre de Paulina. Entiendo que no sos Juez ni Gendarme, pero lo de los .......... es injustificable. Yo no pretendo que me abran las puertas y me inviten a comer, entregándome así a su hija en bandeja. ¿Crees que no soy digno de que me digan, al menos una sola vez, " pasa... sentate, vamos a explicarte por que no te dejamos entrar a nuestra casa"? ¿acaso asumen que ya lo sé y no merezco entonces ninguna explicación de su parte? El que yo sea goy y novio de su hija no me hace una persona indigna, es la falacia ad hominem que cometen los padres de Paulina.

Supongamos que el día de mañana me doy cuenta de que no me gustan las mujeres, me declaro Gay. Seguramente mi padre no dejaría que mi pareja hombre entrara a mi casa..¿Eso no es discriminar? ¿como se le llama a eso?

Seguramente que por mas que yo quiera no puedo dejar de ser hombre, ¿y por eso me le debiera de impedir mis padres?

Saludos y espero tus respuestas.

P.D.: al fin y al cabo, si tanto insistís en que es imposible dejar de ser judío, ¿cual es el inconveniente en que se case conmigo? Sus hijos serán judíos de todos modos. ¿es una cuestión social acaso?

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30.

21.11

Juan:

¿Como estás?

Disculpame que te lo diga así, pero un par de cosas de tu reciente mail me parecieron algo siniestras.

“¿Quién te impide conocer más sobre el tema y llegar a una conclusión basada en información contundente sobre el tema, independientemente de ella?”

Independientemente de ella?, te parece que deba tomar decisiones que conciernen a la pareja, independientemente?

---- Si relees bien lo que escribí, verás que no me referí a tomar decisiones en forma independiente, sino llegar a conclusiones propias sobre el tema y poder discutir con ella las suyas - en caso que tus conclusiones no concuerden con las de ella.

¿Está decidiendo con la cabeza? o ¿Con el corazón? ¿Está tomando la decisión con lucidez?

Para empezar me gustaría escuchar más ejemplos de situaciones en las que es mejor optar con la cabeza que con el corazón....

---- La vida abunda con ejemplos... Elegir entre estudiar por un examen o salir a pasear, por ejemplo....

Por otro lado, me ofende muchísimo que, en cierto modo, sigas justificando la actitud de la madre de Paulina. Entiendo que no sos Juez ni Gendarme, pero lo de los .......... es injustificable. Yo no pretendo que me abran las puertas y me inviten a comer, entregándome así a su hija en bandeja. ¿Crees que no soy digno de que me digan, al menos una sola vez, "pasa... sentáte, vamos a explicarte por que no te dejamos entrar a nuestra casa?" ¿acaso asumen que ya lo sé y no merezco entonces ninguna explicación de su parte? El que que yo sea goy y novio de su hija no me hace una persona indigna, es la falacia adominem que cometen los padres de Paulina.

---- Juan: En ningún momento justifiqué su actitud. Simplemente estuve tratando de explicar lo que la motiva. Es muy posible que no se animan a enfrentarte personalmente por no saber cómo explicarte las razones de su negativa. Es posible que ni ellos saben definirlo muy bien. Ya ves, que YO no tuve ningún problema en conversar contigo sobre el tema en todos sus aspectos. Si apoyaría actitudes discriminatorias, ¿pensás que me molestaría en contestarte? No la justifiqué a la madre de Paulina como tampoco juzgué a Paulina... Repito: No soy quien para juzgar, condenar o defender a otro, y menos sin haber hablado primero con la persona.

Supongamos que el día de mañana me doy cuenta de que no me gustan las mujeres, me declaro Gay. Seguramente mi padre no dejaría que mi pareja hombre entrara a mi casa..¿Eso no es discriminar? ¿como se le llama a eso?

---- Dolor insoportable, supongo.

Seguramente que por mas que yo quiera no puedo dejar de ser hombre, ¿y por eso me le debiera de impedir mis padres?

--- No entendí lo que quieres decir con esto.


Saludos y espero tus respuestas.

P.d: al fin y al cabo, si tanto insistís en que es imposible dejar de ser judío, ¿cual es el inconveniente en que se case conmigo? Sus hijos serán judíos de todos modos. ¿es una cuestión social acaso?

--- ¿Sus hijos se educarán como judíos? ¿No serán también tus hijos? ¿No tendrás derecho de educarlos para que sean como tu? ¿Tu madre no tendrá ganas y derecho de educarlos de acuerdo a su religión? En este momento estás pensando en hijos 'virtuales'. En la práctica, es otra cosa completamente... Te hablo por experiencia con unas cuantas parejas que conozco.

Juan: Faltó tu abrazo al final de este mail. Espero que no haya sido a propósito. Quiero reiterarte cuánto te respeto y cuánto admiro tu sinceridad e inteligencia. Si en algún momento algo de lo que haya dicho te resultó agresivo, fue sin ninguna intención y te pido disculpas por ello. Es que pretendo ser honesto contigo para que puedas llegar a entender mejor todo este tema tan complicado. Me complica bastante no haber dialogado sobre este tema ni con Paulina ni con los padres de ella. Quizás es una ventaja, ya que lo que te digo es una perspectiva objetiva, independiente del caso específico. ¿En qué cambia - esencialmente - si la madre de Paulina es hostil o amorosa? ¿Es ese el tema? Yo entendí que la inquietud principal es el tema en si, no un análisis del comportamiento de la madre de Paulina. Fue por tu insistencia que entré en el tema de ella...

Un abrazo,
Eliezer


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31.


29.11

Querido Juan:

Aguardé con ansiedad la respuesta tuya a mi último mail.

No sé si estás 'digiriéndolo' o si seguís molesto conmigo...

Si estás digiriéndolo, esperaré con paciencia. Si estás molesto conmigo, me gustaría saberlo para aclararlo.

Un abrazo

Eliezer
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32.

30.11

Querido amigo:

¿Cómo estás?

Para empezar te aclaro que jamás me enojé contigo ni mucho menos. Te pido mil disculpas si mis últimas palabras inspiraron eso.

El hecho es que me cuesta entender que justifiques ciertas actitudes de la gente, nada mas, pero jamás me enojaría contigo por eso, sería ser igual de intolerante que otros...

Entiendo tu punto de vista, y jamás me enojaría por algo así. Si no te respondí de inmediato fue por que estoy en un período de exámenes bastante dinámico y no tengo mucho tiempo para nada. Me siento muy mal de haberte hecho esperar, jamás fue mi intención. Otra vez, mil disculpas.

Ayer fue un día muy particular, me atreví a estar una tarde en lo de Paulina y el día terminó con un escándalo de su madre en la sala, prácticamente gritando que si me iba a quedar mucho mas tiempo en su casa.... fue bastante terrible para mí. Yo busco constantemente hacerles favores a los padres de Paulina, intento ser exageradamente amable con ellos y su madre me responde de esa manera. Vuelvo a lo mismo de siempre... comprendo su motivo de angustia, pero no podemos vivir bajo la ley de “el fin justifica los medios”.

En fin... dolido más que nunca con la vida..

Te abraza
Juan

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33.

30.11

Querido amigo

¿Cómo estás?

Para empezar te aclaro que jamás me enojé contigo ni mucho menos. Te pido mil disculpas si mis últimas palabras inspiraron eso.

--- No problem. ¡Qué alivio! :)

El hecho es que me cuesta entender que justifiques ciertas actitudes de la gente, nada mas, pero jamás me enojaría contigo por eso, seria ser igual de intolerante que otros...

--- Explicar no quiere decir justificar. Sí justifico la negativa ante la propuesta del matrimonio mixto. No justifiqué la actitud de la madre de Paulina. Simplemente intenté entender y explicar por qué actúa así.

Entiendo tu punto de vista, y jamás me enojaría por algo así. Si no te respondí de inmediato fue por que estoy en un periodo de exámenes bastante dinámico y no tengo mucho tiempo para nada. Me siento muy mal de haberte hecho esperar, jamás fue mi intención. Otra vez, mil disculpas.

--- No importa. Valoro nuestro diálogo muchísimo y por eso me puse algo ansioso al pensar que lo iba a perder... Además, te respeto demasiado como para permitir que un comentario mío te haya herido, sin querer...

Ayer fue un día muy particular, me atreví a estar una tarde en lo de Paulina y el día terminó con un escándalo de su madre en la sala, prácticamente gritando que si me iba a quedar mucho mas tiempo en su casa.... fue bastante terrible para mí. Yo busco constantemente hacerles favores a los padres de Paulina, intento ser exageradamente amable con ellos y su madre me responde de esa manera. Vuelvo a lo mismo de siempre... comprendo su motivo de angustia, pero no podemos vivir bajo la ley de “el fin justifica los medios”.

---- Juan: ¿por qué importa tanto la actitud de la madre de Paulina? ¿No es más importante el tema en sí? Dijiste en tu antepenúltimo mail que llegaste a la conclusión de que si a Paulina - con toda su educación judía, etc., etc., - no le importaba, ¿por qué deberías preocuparte por las normas de la religión de ella más que ella misma? Buena pregunta. Entiendo de esto, entonces, que si ella llegase a la conclusión que 1) su religión lo prohíbe y 2) no quiere renegar de su religión, entenderías y aceptarías plenamente su decisión de romper la relación. Quiere decir, entonces, que la relación sigue vigente simplemente porque ella 1) no entiende y/o 2) no está de acuerdo con lo que el judaísmo dice al respecto. Si es así, ¿no deberías ser TU el primero en insistir que hable conmigo (por mail, o en persona, en privado o contigo) para ver si realmente sabe, entiende y quiere las implicancias de lo que está haciendo...? Y ¿no correspondería que le digas que entre en el diálogo totalmente abierta a la posibilidad de que como resultado cambie de opinión, y que la apoyarías en esa decisión (ya que lo que a ti te interesa es casarse con una mujer que sabe quién es y qué es lo que está haciendo y no con una mujer que no sabe quién es ni las implicancias de lo que está haciendo)?

Te digo esto porque me parece que es muy posible, que el día de mañana, se dé cuenta de cosas que ignora en este momento y es mucho más fácil soportar una mujer que quiso (o quiere) casarse contigo que una mujer que se arrepiente por haberse casado... Entiendo que está muy enamorado contigo. ¿Es esto una ventaja? ¿No será que no quiere ni entretener la posibilidad de dejarte porque tanto te ama y esto la enciega? Obviamente no me tiene miedo porque le vaya a agredir o amenazar. Lo que más pánico debe tener es que quizás la convenza, o sea que tenga mejores argumentos o argumentos más objetivos que los de ella. Si tanto te quiere, debería ser ella la primera en querer estar convencido de que lo que está haciendo está correcto y que te va a ser la esposa fiel y feliz para toda la vida. ¿No? Por más que me evada ahora, nada impide que el día de mañana se tope con otro que la haga ver lo que hoy no quiere ver. ¿Qué harán entonces?

Entiendo que puede ser que pese mucho la actitud de su madre. 'No quieren regalarle el premio que no merece...'. Pero, me parece que no deberían permitir que esto influya. Deben distinguir entre una batalla y la guerra en general. No tiene sentido perder la guerra de la vida personal por ganar la batalla específica con la madre de Paulina. Además, el odio hacia la madre no es un combustible sano para nutrir la relación de pareja.

Hay otro punto más que me parece importante a tomar en cuenta. Hay una gran diferencia entre un noviazgo y un matrimonio. Hay parejas que viven juntos durante años y se divorcian poco después de casarse. ¿Por qué? Una razón es porque mientras no estén casados, cada uno sabe que puede salir de la relación cuando se le antoje. Nadie debe nada a nadie. En cambio después de casarse - y más aún si hay hijos de por medio - la tensión psicológica es otra, completamente. '¿Cómo es que me metí en este lío?' Me imagino que te debe sonar imposible que llegue un día así en tu vida. Si no te pasa, sería un milagro. Es natural que pase. Es diferente la atracción que uno siente por lo que no tiene a la que siente hacia algo que sí tiene (y tiene obligación a mantener y aguantar) ... Un matrimonio feliz no es uno en el cual no pasa esto. Un matrimonio sólido es uno en el cual tienen las herramientas para poder superar estas situaciones cuando surgen. Pertenecer a religiones, pueblos y culturas incompatibles no ayuda para nada a superar las diferencias, sino todo lo contrario...

¿No te parece que lo más correcto sería que ambos busquen formar pareja con alguien que es compatible real y esencialmente y no solo superficial y circunstancialmente? En la primera opción, a medida que vayan creciendo personalmente, se va solidificando la pareja; en la segunda opción, a medida que van creciendo personalmente, va debilitándose la pareja ya que se encuentran cada vez más profundamente incompatibles.

Me extendí un poco más de lo que tenía pensado al empezar, pero me cuesta ver a alguien sufrir sin intentar de ayudar.

En fin... dolido mas que nunca con la vida..

--- Ya te llegarán mejores días... :)

Te abraza

Juan.

---- Suerte en tus exámenes (tanto los de la facu como los de la vida real...)

Un abrazo

Eliezer

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34.

1.12

Eliezer

Algunas cuestiones rapiditas...

”...si ella llegase a la conclusión que 1) su religión lo prohíbe y 2) no quiere renegar de su religión, entenderías y aceptarías plenamente su decisión de romper la relación.”

Sin lugar a dudas...

”Quiere decir, entonces, que la relación sigue vigente simplemente porque ella 1) no entiende y/o 2) no está de acuerdo con lo que el judaísmo dice al respecto. Si es así, ¿no deberías ser TU el primero en insistir que hable conmigo (por mail, o en persona, en privado o contigo) para ver si realmente sabe, entiende y quiere las implicancias de lo que está haciendo...?...”

Creo que ella entiende y sabe las implicancias que tiene, pero en la balanza de su vida, al día de hoy , le importo más lo que dicta su amor, que lo que dicta su religión. Paulina es una de las personas mas inteligentes que conozco. Si no decide dejar al día de hoy, es por que no puede. (creo) Sabe que debe romper la relación, pero no puede. No lo soportaría. Afirmemos que ella está convencida de que lo mejor para los dos es casarnos con personas de nuestras mismas religiones. Entonces la gran pregunta se reitera: Si ella no tiene las fuerzas necesarias para romper conmigo (aunque sepa que es lo mejor para los dos...) ¿debo dejarla yo, sin importar lo que ella diga hoy? (espero un si o un no por respuesta en primer instancia)

“Entiendo que está muy enamorada contigo. ¿Es esto una ventaja? ¿No será que
no quiere ni entretener la posibilidad de dejarte porque tanto te ama y esto la enciega?”

Veo que has llegado a apreciar la magnitud que tiene el amor de Paulina. Si ella decide descartarlo, ¿Te parece que un amor así se consigue a la vuelta de la esquina?

Desde adolescente me gustó entablar amistad con gente mayor, y me di cuenta de que muchos adultos tienen un viejo amor en la conciencia. Varios se arrepienten de haberlos dejado ir... no me gustaría que eso me pasara a mi.

“En cambio después de casarse - y más aún si hay hijos de por medio – la tensión psicológica es otra, completamente. '¿Cómo es que me metí en este lío?' Me imagino que te debe sonar imposible que llegue un día así en tu vida. Si no te pasa, sería un milagro.”

El diccionario Larousse de mi estantería define: MILAGRO: Hecho que no se explica por causas naturales y que se atribuye a una intervención divina.

Seria grandioso. Pero creo que tu expresión se ajusta más a la segunda definición: MILAGRO: por casualidad , de modo poco frecuente.

O sea, frecuente... pero poco frecuente. El caso es que tengo una remota posibilidad de ser feliz con Paulina y nuestros hijos... y el hecho de saber que existe una ínfima posibilidad me hace inmensamente feliz! El riesgo de arruinar mi vida no es nada comparado con la felicidad de envejecer con Paulina!

Conozco una familia que es amiga de la mía hace ya años. El matrimonio es Mixto: El es hijo de judíos, y ella cristiana practicante. Tienen varios hijos, brillantes estudiantes. Unos se interesan mas por el judaísmo que otros. Los conozco hace muchos años y te puedo afirmar que son una pareja que son muy felices. Ya tuve varias charlas con ellos al respecto de mi tema, y ellos se muestran como ejemplo de que existe la posibilidad de ser felices igual. Y como ellos, miles.

Supongo que tendrás muchas cosas para acotar... y espero ansioso.

Un fuerte abrazo

Juan

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35.


1.12

Juan:

Algunas cuestiones rapiditas...

”..si ella llegase a la conclusión que 1) su religión lo prohíbe y 2) no quiere renegar de su religión, entenderías y aceptarías plenamente su decisión de romper la relación.”

Sin lugar a dudas...

”Quiere decir, entonces, que la relación sigue vigente simplemente porque ella 1) no entiende y/o 2) no está de acuerdo con lo que el judaísmo dice al respecto. Si es así, ¿no deberías ser TU el primero en insistir que hable conmigo (por mail, o en persona, en privado o contigo) para ver si realmente sabe, entiende y quiere las implicancias de lo que está haciendo...?”

Creo que ella entiende y sabe las implicancias que tiene, pero en la balanza de su vida, al día de hoy , le importo más lo que dicta su amor, que lo que dicta su religión. Paulina es una de las personas mas inteligentes que conozco. Si no decide dejar al día de hoy, es por que no puede. (creo) Sabe que debe romper la relación, pero no puede. No lo soportaría. Afirmemos que ella está convencida de que lo mejor para los dos es casarnos con personas de nuestras mismas religiones. Entonces la gran pregunta se reitera: Si ella no tiene las fuerzas necesarias para romper conmigo (aunque sepa que es lo mejor para los dos...) ¿debo dejarla yo, sin importar lo que ella diga hoy? (espero un si o un no por respuesta en primer instancia)

--- En otras palabras, ¿estás planteando: ‘Siendo que ambos entendemos que sería correcto separarnos, pero nos resulta sumamente difícil, ¿cómo podemos hacer para lograrlo de una manera sana, feliz e indoloro, sin remordimientos posteriores??

Si esta interpretación de tu inquietud es correcta, podemos seguir explorando las posibilidades. Si no la es, corregime.

”Entiendo que está muy enamorado contigo. ¿Es esto una ventaja? ¿No será queno quiere ni entretener la posibilidad de dejarte porque tanto te ama y esto la enciega?”

Veo que has llegado a apreciar la magnitud que tiene el amor de Paulina. Si ella decide descartarlo, ¿Te parece que un amor así se consigue a la vuelta de la esquina?

---- Creo que es posible, pero no a la vuelta de la esquina... sino a la vuelta de ella misma. Requerirá – antes que nada – una profunda reevaluación por parte de ella sobre quién es, de dónde viene y hacia dónde va. Pero, nuevamente, este tema se vuelve relevante recién después de resolver si la pregunta anteriormente formulada capta la realidad...
Desde adolescente me gustó entablar amistad con gente mayor, y me di cuenta de que muchos adultos tienen un viejo amor en la conciencia. Varios se arrepienten de haberlos dejado ir... no me gustaría que eso me pasara a mi.

--- Como te mencioné en el mail anterior, no es lo mismo querer lo que uno no tiene como querer lo que uno sí tiene. Muy a menudo, un ‘viejo amor’ es nada más que una realidad ‘virtual’, producto de la imaginación de que ‘mi vida con ella hubiera sido diferente’. Pero es pura especulación. Creo que en muchos de esos casos, la gente confunde el amor profundo y verdadero con la infatuación superficial...

”En cambio después de casarse - y más aún si hay hijos de por medio – la tensión psicológica es otra, completamente. '¿Cómo es que me metí en este lío?' Me imagino que te debe sonar imposible que llegue un día así en tu vida. Si no te pasa, sería un milagro.”

El diccionario Larousse de mi estantería define: MILAGRO: Hecho que no se explica por causas naturales y que se atribuye a una intervención divina.

Seria grandioso. Pero creo que tu expresión se ajusta más a la segunda definición: MILAGRO: por casualidad , de modo poco frecuente.

O sea, frecuente... pero poco frecuente. El caso es que tengo una remota posibilidad de ser feliz con Paulina y nuestros hijos... y el hecho de saber que existe una ínfima posibilidad me hace inmensamente feliz! El riesgo de arruinar mi vida no es nada comparado con la felicidad de envejecer con Paulina!

--- Desde el momento que la base por la decisión es cumplir con lo que D-os quiere, no me parece que se puede decir que con eso, uno arruina la vida... Que es difícil, puede ser... Pero ¿arruinar la vida? Claro, depende de cómo es que uno define ‘vida’.
Conozco una familia que es amiga de la mía hace ya años. El matrimonio es Mixto: El es hijo de judíos, y ella cristiana practicante. Tienen varios hijos, brillantes estudiantes. Unos se interesan mas por el judaísmo que otros. Los conozco hace muchos años y te puedo afirmar que son una pareja que son muy felices. Ya tuve varias charlas con ellos al respecto de mi tema, y ellos se muestran como ejemplo de que existe la posibilidad de ser felices igual. Y como ellos, miles.

---- Creo que es muy difícil saber qué es lo que realmente sucede en la vida privada de los demás y en su fuero más íntimo... La gente, por lo general, tiende a disimular que todo está bien... Además, vaya saber cuales fueron las experiencias de vida y qué tipo de educación judía tuvo. Puede ser que lo tiene todo muy latente y ni se plantea como conflicto. O puede ser que sí, optó por lo subjetivo en lugar de lo objetivo. Hay sin fin cantidad de variables posibles. Las estadísticas reales de la vida, no obstante, demuestran un índice de divorcio impresionante (no obstante la tendencia de mostrar que todo está bien)... ¿Pensás que todos ellos se casaron, pensando y sintiendo distinto a Uds.?

Ojo: Claro que hay muchos matrimonios felices. Simplemente traje el tema para ilustrar que lo que uno siente antes de casarse – y sirve para tapar reales o potenciales problemas – no es (necesariamente) un indicio real de lo que sentirá después de casarse... Después de casarse, uno se queda con la realidad objetiva, sin la ‘anestesia’ del amor inicial. Y para superar esa situación, uno necesita herramientas adecuadas para lograr un amor más profundo y auténtico. Un pez y un pájaro pueden vivir juntos mientras estén tranquilos en la superficie del lago, sin manifestar sus diferencias. Pero en el momento que surja una situación en la cual cada uno responde por su naturaleza irreprimible, cambia todo.... El estar casado y compartir hijos es mucho más que una amistad..

Supongo que tendrás muchas cosas para acotar... y espero ansioso.

--- Hay mucho más para decir, pero creo que por hoy, alcanza..

A la espera de tu respuesta, te deseo, mientras tanto, un buen fin de semana...

Un abrazo

Eliezer

Un fuerte abrazo.
Juan.

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36.

1º de julio

Juan:
Sólo un saludo para ver cómo estás.
Un abrazo
Eliezer


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37.

2 de julio

Querido Shemtov:
Te respondo a tu mail en recompensa a tu increíble y realmente apreciable perseverancia. Creeme que realmente valoro tu interés. Durante mucho tiempo no contesté a tus saludos por el simple hecho de no tener nada que decir. Aún no conozco el verdadero motivo de tu interés. Me gustaría me lo explicaras. Ciertamente no es tu aprecio y amistad para conmigo, siendo realistas, no existe un vínculo tan fuerte entre nosotros. Tal vez sea el vínculo con Paulina, a la que querés ayudar mediante un diálogo conmigo, o tal vez simplemente sea tu religiosidad que te impulsa a incansablemente
esforzarte por hacer lo mejor por la causa judía en el mundo. Amaría creer que el motivo que evitó dejaras de interesarte por el tema, pasados ya tantos años de nuestro primer mail, sea tu interés personal por mí. Aclarame mi duda por favor.
En otro orden de cosas, te resumo qué ha sido de mi vida desde nuestro último mail. A nivel profesional estoy completo ya que me gano la vida haciendo lo que más disfruto. Pero mi corazón está destrozado en estos días. Te comento que entre Paulina y yo las cosas terminaron. Temo que al decirte esto tu preocupación por nosotros haya terminado ya que la amenaza de una religión asimilada disminuye en lo que a nosotros concierne. Deseo fervientemente que eso no sea así. Aunque tal vez la historia con Paulina esté lejos aún de su fin, la realidad es que hace un tiempo que estamos separados, y luego de buscarle la vuelta durante meses, no hemos logrado volver a estar juntos. Los motivos son muchos y muy variados, aunque yo sigo sintiendo que la amo como el primer día, ella no está segura de ello. No es que sepa que no me ama, pero no tiene la certeza de que sea así. Como plantea Lipovetsky, la "tercera mujer" no se permite a si misma la duda sobre el amor a su pareja, o Nietzche: "para el hombre, el amor es un ideal de contingencia, en cambio para la mujer, es su razón se ser". En fin, mas allá de las citas filosóficas, la realidad es que muchas cosas desgastaron nuestra relación y llevó a que no quisiéramos estar juntos. Menguaron nuestros sentimientos por motivos que son claros para ambos.

El elitismo increíblemente retrogrado que padece la sociedad judía a la que Paulina pertenece, destruye por completo las esperanzas de poder ser feliz en un cien por ciento en una pareja mixta. Subrayo la sociedad judía, a la que pertenece Paulina. No quiero generalizar a todos los judíos del mundo por que es una realidad que no conozco. Luego de nuestra larga relación alcancé a entender ciertas cosas que aterrarían a cualquiera. Gracias al cielo que los goym del mundo no conocen el elitismo profesado por esta sociedad. Podría escribir un libro sobre estos problemas. Argumentar que el goy discrimina indiscutiblemente al judío sería caer en la falacia del "tu también". El hecho de que el goy lo haga no quita que esté mal que el judío lo haga también. Mi relación fue lentamente desmenuzada por la falta del apoyo familiar en el hogar de Paulina. Aunque, como todo el mundo pronosticaba, eventualmente terminaron aceptándome, en la medida que permitían que fuese a la casa y terminaron con el destrato explícito. Pero era evidente para Paulina que los padres no apoyaban su relación. Nunca tuvo la confianza para confesárselo a sus abuelos. Como tampoco me dio entrada suficiente a su entorno. El hecho evidente es que, luego de dos meses de separados, los padres aún no se dieron cuenta. Fijate lo poco que llamaba yo a su casa y lo menos que la visitaba. No por que no quisiera, sino por que el rechazo de pensamiento era evidente.
Después de un par de años, cualquiera, incluyendo sus padres, podían ver que Paulina era la mujer más feliz del mundo a mi lado. Tuvimos una relación increíble y hermosa. Eramos, potencialmente, un matrimonio maravilloso. Pero para nadie es prometedor imaginar un futuro en el cual las familias mutuas no pueden relacionarse, en el cuál me iba a sentir eternamente rechazado por su sociedad, la cual nos iba a ver como parias de ambas religiones. Los padres, al verla feliz debían haber antepuesto su felicidad a la de ellos. Pero no lo hicieron, siguieron manteniendo la esperanza obvia de que algún día eso terminaría y que Paulina se casaría, como probablemente suceda en el futuro, con un judío hijo de alguna familia amiga, adinerado, que le dé a Paulina, lo que ellos consideran importante. Pautaron el destino de Paulina, según sus valores y no los de ella. Si a ella, con veintidos años no le importaba nuestras diferencias de origen religioso, entonces ellos deberían de haber respetado eso. Si lo que es bueno para alguien que quiero, va en contra de mis intereses, entonces le mentiré sobre mis intereses, para que pueda gozar de lo que es bueno. Eso es religiosidad. Como el padre le miente al niño elogiando un dibujo espantoso que hizo en la escuela. Paulina dijo
que la realidad ideal hubiera sido que los padres desearan tanto como ella que se casara conmigo algún día. Paulina terminó mintiéndome a mí sobre su vida, no llevándome a los casamientos de sus allegados inventando que no tenía invitaciones para mí, cuando en realidad el motivo era que estaban en la fiesta sus abuelos. Paulina pecó al nunca perder su vergüenza de estar conmigo. La sociedad judía la obligó a avergonzarse de amarme. Los valores que profesan la hacían sentirse que constantemente su amor era un delito, que era un error. Esos valores judíos son anti valores. Para una persona como Paulina, lo errores no están permitidos. Ella no se los permite. Comparto la idea de evitar los matrimonios mixtos, ahora, una vez que éste destino es prácticamente ineludible, el valor debe ser rápidamente sustituido por un deseo de felicidad para sus hijos. La comunidad se convierte en individualidades conjuntas.
No promuevan el matrimonio mixto, pero no arruinen la felicidad de los que deciden realizarlo. Es necesario evitarlo en la medida de lo posible, pero no es correcto arruinar los que ya empezaron. Sería como pretender matar a todos los embarazos indeseados. Es como una analogía con el aborto. Es evidente que hay que evitar que las adolescentes queden embarazadas, pero una vez que se da, su familia debe apoyarla en todo. Imaginate si la familia se dedicara a hacer sentir a su hija embarazada, miserable y culpable. El noviazgo feliz es como el periodo de embarazo, se está gestando algo.
Existe la posibilidad de inducir a el aborto: ¿pero con que costo? Confío en que sepas entender mis argumentos y sé que responderás con inteligencia y comprensión a ellos.
Un abrazo.
Juan

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38.

Juan:
3 de julio

Aún no conozco el verdadero motivo de tu interés. Me gustaría me lo explicaras.

--- En primer lugar, gracias por contestarme. Estuve muy sorprendido cuando de golpe y porrazo rompiste el diálogo conmigo sin ninguna aclaración. El otro día me topé con nuestra correspondencia, y decidí intentar nuevamente contactarme contigo.

¿Por qué me dediqué tanto a ti?

Confieso que en gran parte fue por motivos egoístas. Me impresionó mucho tu manera de plantear las cosas y vi en ti un interlocutor válido con quien valía la pena 'conversar' y aclarar los temas tan importantes que abordamos. Creo que tu y yo hemos desarrollado el guión para un Blockbuster... ¿no?

Por supuesto que hay un elemento importante - si no el motivo más fuerte - de contribuir algo para la 'causa judía'. Va mucho más allá que la relación particular entre uds. El hecho que tenías el interés en saber, generaba en mi el interés de aclarar (o intentarlo, por lo menos.). Como consecuencia de todo este diálogo, sí siento un aprecio por ti. No lo hice por mi aprecio, sino que llegué a apreciarte a raíz de este diálogo.

Temo que al decirte esto tu preocupación por nosotros haya terminado ya que la amenaza de una religión asimilada disminuye en lo que a nosotros concierne. Deseo fervientemente que eso no sea así.

---- Seguiré estando a tus órdenes para aclarar todo lo que esté a mi alcance en cualquier orden de la vida. Como te aclaré al principio de nuestro diálogo, mi responsabilidad no es simplemente de evitar que un judío haga lo que no debe, sino que también es mi responsabilidad evitar que un no-judío haga lo que no debería. O sea, mis responsabilidades no empiezan y terminan con la comunidad judía, sino que se hacen extensivas a toda la sociedad. Así que, creo que nuestro diálogo recién empieza.

El elitismo increíblemente retrogrado que padece la sociedad judía a la que Paulina pertenece, destruye por completo las esperanzas de poder ser feliz en un cien por ciento en una pareja mixta. Subrayo la sociedad judía, a la que pertenece Paulina. No quiero generalizar a todos los judíos del mundo por que es una realidad que no conozco. Luego de casi tres años de relación alcancé a entender ciertas cosas que aterrarían a cualquiera.

--- Concuerdo contigo que es un tema complejo. Ojo, que muchas de las actitudes que viste no son consecuencia de la cultura judía, sino de un gran padecimiento de valores judíos. Reina mucha confusión en torno a lo que quiere decir ser judío y las consecuencias de esa ignorancia son gravísimas. Seguramente me duele tanto o más que a ti.


Pautaron el destino de Paulina, según sus valores y no los de ella. Si a ella, con veintitrés años no le importaba nuestras diferencias de origen religioso, entonces ellos deberían de haber respetado eso. Si lo que es bueno para alguien que quiero, va en contra de mis intereses, entonces le mentiré sobre mis intereses, para que pueda gozar de lo que es bueno. Eso es religiosidad. Como el padre le miente al niño elogiando un dibujo espantoso que hizo en la escuela.

--- Entiendo lo que decís, pero hay otra manera de ver las cosas. Existen situaciones en las que uno no está en óptimas condiciones como para tomar decisiones correctas. Cuando uno está enamorado o atraído a alguien, es muy difícil tomar decisiones que impliquen apartarse de esa persona. La persona está ciega. En ese caso es la responsabilidad de los amigos y parientes a ayudarlo. En este caso, pesa también la ley y tradición judías. Es el referente que nos guía. Si bien los padres de Paulina no consultan con ese referente todos los días y en todas las áreas de su vida, esto no quita el valor de cuando sí lo hacen. En otras palabras: están en falta cuando se comportan NO de acuerdo a lo que dice la Torá y no cuando sí lo hacen.

La sociedad Judía la obligó a avergonzarse de amarme. Los valores que profesan la hacían sentirse que constantemente su amor era un delito, que era un error. Esos valores judíos son anti valores. Para una persona como Paulina, lo errores no están permitidos. Ella no se los permite. Comparto la idea de evitar los matrimonios mixtos, ahora, una vez que éste destino es prácticamente ineludible, el valor debe ser rápidamente sustituido por un deseo de felicidad para sus hijos.

--- El casarse fuera de la religión es una especie de traición, además de ser una grave trasgresión de la Torá. ¿Cómo se puede pretender a aceptar una felicidad basada en una trasgresión tan flagrante? ¿Por qué consideras que es más importante sacrificar el beneficio comunitario por la felicidad del individuo que viceversa?

La comunidad se convierte en individualidades conjuntas.
--- no entendí esta frase.

No promuevan el matrimonio mixto, pero no arruinen la felicidad de los que deciden realizarlo.

--- No me parece un planteo justo. Si el matrimonio mixto es algo prohibido, ¿por qué aceptarlo aun cuando alguien encuentra en ello felicidad? No es meramente una cuestión de gustos personales encontrados...

Es necesario evitarlo en la medida de lo posible, pero no es correcto arruinar los que ya empezaron. Sería como pretender matar a todos los embarazos indeseados. Es como una analogía con el aborto. Es evidente que hay que evitar que las adolescentes queden embarazadas, pero una vez que se da, su familia debe apoyarla en todo. Imaginate si la familia se dedicara a hacer sentir a su hija embarazada, miserable y culpable. El noviazgo feliz es como el periodo de embarazo, se está gestando algo. Existe la posibilidad de inducir a el aborto: ¿pero con que costo?.

--- La misma Torá que prohíbe realizar abortos (salvo en el caso que llevar el embarazo a término pondría en peligro la vida de la madre) prohíbe realizar matrimonios mixtos. No todas las gestaciones son comparables con la gestación de vida.

Confío en que sepas entender mis argumentos y sé que responderás con inteligencia y comprensión a ellos.

--- ¿Cumplí con tus expectativas?

Un abrazo

Eliezer

P.D. Nunca te pregunté pero siempre me quedó la intriga: ¿Cómo llegaste a mi?

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39.
3 de julio



Gracias por tu dedicación Eliezer. De veras lo agradezco, pero aunque concuerdo en un cien por ciento en que nuestro diálogo parece un éxito de blockbuster, es imposible que nos pongamos de acuerdo. La sinopsis es buena, pero el desenlace es poco verosímil. Yo soy una persona, que aunque recibí una educación cristiana, hoy en día, luego de tantos desencuentros con mi religión y la de otros, prácticamente no creo en nada que esté escrito. En cambio tu eres un ejemplo de magnífica fé y devoción a la Torá, y eso nos convierte en seres de pensamiento opuesto. El diálogo se hizo posible debido a un mutuo pensamiento lógico y de análisis, pero nuestros valores son esencialmente diferentes.

Para mi, la Torá no es referente de nada. Para tí es todo. No puedo aceptar convenciones que derivan de un libro al que no le adjudico ningún valor, mas que el que le adjudico a la opinión y creencia del que lo escribió (o inspiró). Admitir que esos valores son los correctos, sería asumir que los míos son errados. Paulina también admite que ya no cree en nada relacionado con la fe judía. Si ella se casara conmigo estaría condenada por sus pares a una vida de frustraciones. ¿A D-os le parecería eso justo? ¿D-os prefiere una persona justa a la Torá pero infeliz a una que traicionando a la Torá vive una vida feliz y completa? Tu respuesta a esto imagino será que ningún judío puede vivir feliz y completo si no respetó la Torá en su vida. Créeme que debe de haber miles de casos que prueban lo contrario. ¿Afirmarías que no ha muerto ningún judío asimilado, feliz sabiendo que vivió una vida que llenó todas sus expectativas? Tal vez creas que esa vida podría haber sido mejor si la vivía acorde a la Torá. Pero la diferencia esencial es que tu crees que una vida vivida con sacrificios que favorecerán a los otros mas que a uno mismo, es la vida que valió, y es en eso en que no concordamos. Yo hago a diario sacrificios que hacen más felices a otros que a mí, pero esa felicidad ajena me hace sentir mejor a mi mismo. Por ello es que la premisa es falaciosa de plano. Siempre termina siendo egoísta. Vivir en pos del prójimo me podría hacer feliz a mí, o sea que en última instancia se busca siempre la felicidad personal.

Pero pensar que si todos vivieran de acuerdo a la Torá serían felices, es una mera especulación. Pero entiendo que debas creer en eso, ya que supongo, tu fe se nutre de esa idea.
Los valores que nutren nuestras decisiones y nos hacen creer en ellas son
esencialmente diferentes entre tu y yo. Creo que podemos entendernos, pero jamás nos pondremos de acuerdo. Aunque tal ves ponernos de acuerdo no sea el objetivo.
Querido Eliezer, este mundo está ciertamente muy alejado de lo que tu deseás que sea. Creeme que también está lejos de ser el mundo que yo quiero.
Un abrazo Juan.
P.D. conseguí tu mail mediante una página web judía

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40.
3 de julio

Gracias por tu dedicación Eliezer. De veras lo agradezco, pero aunque concuerdo en un cien por ciento en que nuestro diálogo parece un éxito de blockbuster, es imposible que nos pongamos de acuerdo.

---- ¿entonces?

La sinopsis es buena, pero el desenlace es poco verosímil. Yo soy una persona, que aunque recibí una educación cristiana, hoy en día, luego de tantos desencuentros
con mi religión y la de otros, prácticamente no creo en nada que esté escrito. En cambio tu eres un ejemplo de magnífica fé y devoción a la Torá, y eso nos convierte en seres de pensamiento opuesto. El diálogo se hizo posible debido a un mutuo pensamiento lógico y de análisis, pero nuestros valores son esencialmente diferentes.

--- por eso es tan interesante. A pesar de la diferencia, logramos mantener un diálogo. Si pensáramos iguales, ¿qué tanta interés habría en el diálogo?
Para mi, la Torá no es referente de nada. Para tí es todo. No puedo aceptar convenciones que derivan de un libro al que no le adjudico ningún valor, mas que el que le adjudico a la opinión y creencia del que lo escribió (o inspiró). Admitir que esos valores son los correctos, sería asumir que los míos son errados.

--- ¿y si así fuere?

Paulina también admite que ya no cree en nada relacionado con la fe judía.

--- Es una postura más fácil (- no creer). Yo digo que ella no sabe realmente de qué se trata, por más que anduvo en la vuelta.

Si ella se casara conmigo estaría condenada por sus pares a una vida de frustraciones. ¿A Diós le parecería eso justo? ¿Diós prefiere una persona justa a la torá pero infeliz a una que traicionando a la torá vive una vida feliz y completa? Tu respuesta a esto imagino será que ningún judío puede vivir feliz y completo si no respetó la Torá en su vida.

--- Mi respuesta es que los deberes y el compromiso con la Torá van mas allá de si lo hacen feliz o no a uno.

Créeme que debe de haber miles de casos que prueban lo contrario. ¿Afirmarías que
no ha muerto ningún judío asimilado, feliz sabiendo que vivió una vida que llenó todas sus expectativas?

--- Debe haber millones.

Vivir en pos del prójimo me podría hacer feliz a mí, o sea que en última instancia se busca siempre la felicidad personal.

---- Es así sin la Torá. Con la Torá uno hace lo que debe independientemente de su felicidad personal. Lo hace porque es correcto. Por lo tanto es la llave hacia la verdadera libertad personal.

Pero pensar que si todos vivieran de acuerdo a la Torá serían felices, es una mera especulación. Pero entiendo que debas creer en eso, ya que supongo, tu fe se nutre de esa idea.

--- De vuelta, el objetivo de la Torá es la verdad y no necesariamente la felicidad. Si la felicidad personal concuerda con la verdad objetiva, bárbaro. En el caso que hay un conflicto entre ellos, allí está el desafío del hombre – qué es lo que va a elegir.
Los valores que nutren nuestras decisiones y nos hacen creer en ellas son
esencialmente diferentes entre tu y yo. Creo que podemos entendernos, pero jamás nos pondremos de acuerdo. Aunque tal ves ponernos de acuerdo no sea el objetivo.

---- Entonces, ¿es motivo para seguir charlando? o ¿motivo para dejar?
Querido Eliezer, este mundo está ciertamente muy alejado de lo que tu deseas que sea. Créeme que también está lejos de ser el mundo que yo quiero.

--- ¿Qué propones que hagamos al respecto?
Un abrazo Juan.
Igualmente, Eliezer


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41.
3 de julio

Te contesto cortito ya que estoy de salida...
Lo que descubro como problema detrás de nuestro último mail (y tal ves desde el primero), es que salta la pregunta universal: ¿Cual es el objetivo de la vida?
Yo creo en la idea de alcanzar la felicidad. Y si esta acompaña la de los otros, mejor entonces.
Tu crees en otro objetivo. ¿Cual? ¿Libertad personal?, ¿verdad objetiva?...
Creo que desde nuestro primer mail deberíamos de haber definido eso. Ya que de allí se desprenden todas las posibles decisiones que en la vida tomamos.
Un abrazo
P.D. Hace un mes visité tus tierras. Lindos lugares...

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42
3 de julio

Te contesto cortito ya que estoy de salida...

Lo que descubro como problema detrás de nuestro último mail (y tal ves
desde el primero), es que salta la pregunta universal: ¿Cual es el objetivo
de la vida?.
--- Vaya pregunta!! Creo que antes de eso hay que establecer la respuesta a otra pregunta: ¿La vida tiene objetivo?
Yo creo en la idea de alcanzar la felicidad. Y si esta acompaña la de los
otros, mejor entonces. Tu crees en otro objetivo. ¿Cual? ¿Libertad
personal?, ¿verdad objetiva?...
---- Si.
Creo que desde nuestro primer mail deberíamos de haber definido eso. Ya
que de allí se desprenden todas las posibles decisiones que en la vida
tomamos.
--- Manos a la obra, entonces!
Un abrazo
Eliezer
eshemtov@askmoses.com

30.9.09

¿D's se va a enojar si prendés la luz en Shabat?

BS'D
No tengo problemas de hablar sobre religión si sé lo suficiente sobre el tema. A veces me incomoda que la gente me cuestione por qué hago las cosas que hago. Creo que cuando eso pasa es porque queda en evidencia que a veces (sobre todo al principio) uno hace cosas que no sabe bien por qué las hace.

Para el que está haciendo teshuvá es lógico empezar a cumplir Torá y Mitzvot mientras estudia Torá porque si tuviera que esperar a saber todo para empezar a cumplir arrancaría a una edad muy avanzada o no empezaría nunca.

El que ve a esa persona desde afuera cree que lo lógico sería que si alguien hace algo debería poder explicar por qué lo hace.

Una vez vinieron invitados a comer casa y surgió la pregunta: ¿D's se va a enojar si prendés la luz en Shabat?

Leer el artículo completo


No sabía qué responder: de hecho, planteado de esta forma parecía que tenían razón: ¿cómo D's va a ser tan severo para enojarse por algo así? Y, sin embargo, yo cumplo Shabat y estoy de acuerdo en que en ese día no se deben encender luces.

Necesitaba en forma urgente una respuesta que fuera no sólo satisfactoria para mis invitados, sino para mí también. Ahí fue cuando recordé un artículo que daba una explicación sobre el judaísmo que me pareció apropiada para Shabat. Así como el judaísmo es un todo, el shabat también lo es. Así que eso fue lo que dije: Shabat es un todo. Yo no sé en qué afecta que no encienda la luz, no hable por teléfono ni use el ascensor, pero, desde que lo hago, tengo una sensación que no había experimentado ningún sábado. Y no tengo idea qué es lo que cambia si enciendo una luz o no. Pero para mí es lógico que para que Shabat sea Shabat debo seguir ciertas reglas y entre ellas está no encender la luz.

No sé si D's se enoja si uno enciende la luz el sábado. Lo que si sé es que si yo lo hiciera hay algo del Shabat que me estaría perdiendo. Y por más que no entienda todas sus reglas de algo estoy seguro: el Shabat es algo que no me quiero perder.

28.9.09

Madre Judía

BS’D
Reproducimos un artículo muy interesante publicado en la revista online de la página www.bebeabordo.com.ar

Otra manera de vivirlo
¿Quiénes son esas mujeres que andan por ahí?
Esas que se visten "raro" con polleras tan largas y pañuelos en la cabeza o sombreros o pelucas de cabellos lacios.
¿Todos esos niños que van a su alrededor, son suyos?
Parecen estar detenidas en el tiempo, tener otro ritmo en medio de una cultura que a las claras se mueve en distinta frecuencia y con distintos hábitos.

Son madres judías, que respetan en forma ortodoxa los preceptos de la Torá.
Nos adentramos, con permiso, en la intimidad de una de sus casas. Los invitamos a compartir esta diferente manera, de ser madres hoy.

Bettina
Podría llamarse Sarah, o Cinthya o Judith; podría vivir en la Argentina como vive, o estar en cualquier otro país del mundo, podría haber sido una mujer judía más, como las otras, sin embargo, en busca de descubrir las peculiaridades de la vida Ortodoxa Judía, nos encontramos con Bettina y con una historia de amor, una historia fuerte, intensa, emocionante.
Todo lo contrario a lo que de lejos podríamos imaginar, porque sus ropas no resultan atractivas, porque sus modos son tan cuidados, que pueden no parecer divertidos, porque su realidad, ocho hijos en su vida, podría resultarnos una amenaza contra la libertad, contra la autorrealización, contra su singularidad femenina.

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Sin embargo, y con la intención de buscar testimonio fidedigno, real, personal, fui yo la primera sorprendida.
En esa casa se respiraba alegría, felicidad, vitalidad.
Y el cuidado por el cumplimiento de ciertas pautas que se notaba, flotaba en el aire, por el orden la pulcritud y la armonía que reinaba, no parecía atentar contra una buena vida, sino al contrario, propiciarla.

Es extraño descubrir, y es esto lo que quiero des-cubrirles, que hay otras maneras de pasar por este mundo, que hay muchos caminos para alcanzar estados parecidos, que hay -y qué bueno que así sea!!!- muchas formas de alcanzar la plenitud.
Bettina estaba visiblemente entusiasmada, había aceptado mi entrevista con agrado, con mucha generocidad desde el primer contacto.

Entendió claramente nuestro objetivo, en este número especial sobre madres queríamos contar y difundir, tamizado por nuestra mirada, pero sin tomar una postura cuestionadora, casi se ve en las fotos, solo mostrar, lo que es, lo que viven, lo que pasa en esos hogares especiales, donde el tiempo está regido por dos relojes, los ciclos internos de la mujer, y las obligaciones religiosas del varón, sus horarios, sus rezos, su tiempo armado desde la doctrina, para que no puedan olvidar su finitud, sus mandatos, su sentido en esta tierra. Lo primero que hizo fue decirme "Bienvenida", y es una buena palabra, que abre en vez de cerrar , que suma en vez de restar, que acerca. Fue mágico su saludo, distendido, cálido, me ofreció algo de tomar.

Así nos sentamos en un sillón muy grande en un living espacioso, tranquilo, simple, con una mesa que para cualquiera podría resultar gigante, pero sin ostentaciones.
Me empezó a contar de ella y de Moshe, su esposo, Rabino, de su amor desde el primer día en que se vieron, su pasaje a la practica estricta de la religión, y su decisión de seguirlo.

No fue fácil, no siempre las familias y los amigos, entienden estas posturas extremas, no siempre aceptan con agrado cuando es algo tan diferente a lo conocido, lo que alguno de sus miembros va a emprender.
Ahí llegaron las nuevas ropas, el recato, la pureza, el kasher.
Me habló del matrimonio y la vida en Israel por once años, de los estudios del marido, de su abocarse de pleno a la maternidad sus cinco primeros hijos allá, el esfuerzo por integrarse, tan jóvenes y solos de parientes, y el regreso al país donde serían padres de los otros tres.

Elisheva, Eliahu, Uziel, Iejiel, Smadar, Hilá, Hadás y David aparecieron pero ya estaban, en el corazón de Bettina estuvieron siempre, eran parte del sueño que ella describió como: "Toda la vida quise una casa con ocho hijos y olor a torta de chocolate".
-Qué funda toda esta práctica?-le pregunté.
-La idea es cumplir la Torá.
-Hay una sola manera de cumplirla?
-La verdad es una -me dijo sin dudarlo.
-Pero no puede haber diferentes maneras de interpretarla? ¬Me animé a interrogar otra vez sobre el mismo punto.
-Puede haber, pero sigue siendo una.
Tanta certeza puede resultar abrumadora, pero en un mundo de tantas incoherencias, de tantos vaivenes emocionales, de tanta desolación hasta -al menos por un instante- puede resultar envidiable.
Cómo sabía Bettina con tanta seguridad ¬pensé- que era tan cierto todo aquello en lo que creía.

Todo aquello que estaba allí, como si los secretos de la vida pudieran estar reunidos de una vez y para siempre en unas escrituras.
Cualquiera dudaría
Pero inmediatamente pensaba, cómo podemos los otros saber que no, que Bettina no está en lo cierto, con qué argumentos enfrentar su sabiduría, con qué sentido; los que buscamos de otros modos, los que no creen en nada, los que respetan a medias, los que se revelan a la más mínima restricción, cómo saber que todo esto no puede ser una buena manera de vivir, una buena manera de fundar una familia y de favorecer su desarrollo.

Por lo tanto, ante la dificultad de responder, y ante tal vez la innecesariedad de responder, me dediqué a escuchar, a mirar, a conocer ante la amabilidad de cada uno de sus integrantes, a una familia que si bien era diferente a la mayoría de las que conozco, era igual esencialmente, a la mayoría de las que conozco.
Ella como mamá quería lo mismo que yo, que otras mujeres que puedan llamarse María, Florencia, Pilar, Rosario o de otras formas, la felicidad de sus hijos, el cuidado de su salud, su bienestar, su formación, la transmisión de una escala de valores que sea de verdad valiosa en fin esencialmente iguales, pese a las obvias diferencias.

Bettina me atendió con un pañuelo que casi no permitìa asomar el pelo, una pollera muy larga, botas -aunque hacía calor- una remera sobre otra remera que no le dejaba ver los brazos del codo hacia arriba, y una sonrisa que no le abandonó nunca su cara, y una paz que sería difícil de encontrar en cualquier otra mujer con ocho chicos por bañar, una fiesta por iniciar, gente por venir.

Era justo un rato antes del inicio de Shabat, y comienzo de la fiesta de Zucot, esto implicaba un ritmo acelerado, mi visita se había sumado a esas rutinas que no podían esperar, había que dejar todo limpio, ya que por unos días no se podría lavar, había que terminar con los últimos llamados, dado que el teléfono no iba a ser atendido hasta el domingo por la noche, había que darles a todos los chicos la ropa correcta para el participar de las ceremonias.

Una señora ayudaba en algunos quehaceres, pero la mamá era la que asiganaba las tareas, los chicos , también con alegría -una alegría poco común en otros niños- acataban, iban y volvían bañados y con sus trajecitos, poniéndose sus zapatos, o preguntando qué botas voy a usar, o mostrándome las nenas, con timidez -pero no sin coquetería- sus hermosos peinados.

Había olor a fiesta, rumores, ajetreo calmo, luego vería en otro rincón de la casa todo preparado en la Suca -como si fuera para un cumpleaños con guirnaldas de colores - para iniciar la festividad; el papá Moshe, también andaba por ahí recién vestido, buscando su sombrero, antes de la foto que accedió a tomarse, preparando con los otros varones una especie de juncos y unas velas, que luego sabría, jugarían un papel importante en los rituales que iban a realizar.
Nadie parecía aburrido, ni hacían nada con tedio, el entusiasmo se huele y se contagia como la adrenalina, ahí había entusiasmo, raro de pensar, sin tele, sin computadoras sin conecciones a Internet.

Imaginé que nadie podría creerme si les contaba esto en el siglo XXI, tan dependientes como estamos de maravillosos medios, que se transformaron en tristes fines.
Ese entusiasmo que no viene de afuera, de dónde viene?

Ser judía ortodoxa
Ser judía, al decir de Bettina, fue siempre algo importante para ella, siempre fue motivo de orgullo.
Yo le pregunté:
-Ser judía, era para vos no ser otra cosa, una condición que se definía por oposición?
-Ser judía es ser judía, me respondió, no es opuesto a nada, es lo que soy.
-Y qué implica como responsabilidad en esta práctica tan estricta?
-El hombre es la cabeza de la casa y la mujer no es por eso menos que él, simplemente entre ambos conducen la familia, aunque es la mujer la que dice hacia dónde se va, la que organiza, la que marca el camino.
La mujer es como el cuello que articula esa cabeza con el cuerpo.
Los dos son importantes.

Eso se percibía no había lo uno sin lo otro, y ahí volvía a aprecer esta sensación de amor incondicional, de historia juntos.
Ser una mamá judía ortodoxa en realidad suma el trabajo cotidiano y directo con los hijos a sus obligaciones con los preceptos y con su esposo, es un poco de más empeño, ocuparse de la crianza y a la vez de mantener el fuego del hogar en base al respeto de las tradiciones, algunas pequeñas y diarias, otras más complejas y que involucran a la vida misma.

Betina me prestó un libro* y en ese libro explica claramente siempre sin escribir entera la palabra DIOS, también como otra señal de respeto:
"Dios creó al hombre y a la mujer con características diferentes,.La Torá subraya la importancia de mantener estas diferencias a través de leyes que se aplican en forma distinta para el hombre y la mujer.
Por ejemplo, le es prohibido al hombre vestir ropa de mujer o tomar cualquier actitud femenina y viceversa.
En general el judaísmo enfatiza mantener las diferencias en lugar de reducirlas.
Cada creación contiene un mensaje espiritual que enseñar.
Y esta no puede transmitir este mensaje cuando sus características son socavadas o anuladas".

Pollera o pantalón?
Así entendemos muchas cosas que veíamos... cuando estas personas "raras?" pasaban, que las mujeres judías ortodoxas no puedan llevar pantalones, o que los hombres vistan trajes bien claramente masculinos y se distingan tan a lo lejos de los otros.
Vestirse sobre todo para no estar desnudos, no siguiendo los designios de la moda.
Pañuelos o pelucas
-Por qué taparse el pelo, qué quiere decir, le pregunté, porque sabía que es llamativo para muchos.
-Estar con el cabello al descubierto sería como estar desnuda, por un lado es símbolo de mostrarse atractiva hacia los varones, lo cual está solo reservado al padre de los hijos, y por otro también una falta de modestia ante la superioridad de Dios.
Cubrirse es siempre recordar que hay algo superior, algo más allá.
Las que captaron este mensaje y lo hicieron propio, ya no están ni en sus casas con la cabeza sin cubrir, ni ante otras mujeres.
Para nuestro hombre "Todo" , me dijo en reiterados momentos de la charla.
-En la intimidad del cuarto no hay restricciones, en los días blancos claro...
Días blancos?
-El contacto sexual, sensual, o en realidad cualquier otro tipo de contacto esta vedado en los días de la menstruación, y en los siete días posteriores al mismo.
Durante el período las camas se separan, la mujer no debe abandonar el cuarto, no puede ni rozarse con el varón, en esos días no hay beso ni caricia, ni siquiera le alcanza una mujer a su esposo un plato con comida con sus manos o le sirve agua.
Parece raro pero está pensado desde muchos lugares, por un lado el escapar a lo que se piensa como impuro, la sangre en este caso, y por otro fomentar otros tipos de contacto como el hablar entre ambos, que ayudarán luego a tener una mejor relación y una vejez más plena.
-Hay parejas que no han aprendido a dialogar, me dice Bettina, esta es una buena manera de mantener la atracción física por un lado, y de conocerse espiritualmente por otro.

Tal vez incluso ser padres los ha dejado lejos como pareja, esto prevee que el origen de la familia, la mujer y el varón permanezcan juntos y con deseos de hacerlo.
La mujer se prepara, sabe que además de una mamá, es una mujer que tiene un hombre que la espera.

Retomar la intimidad
Luego, no es así nada más, pasa el día y se juntan las camas y todo vuelve a la normalidad, no, en medio de eso hay otras ceremonias, la mujer vigila que realmente no haya ni una gota de sangrado pudiendo hacerlo personalmente con una tela blanca en contacto con sus genitales, que debe estar intacta, y después de los siete días blancos, a partir del último de la menstruación, debe prepararse para un baño ritual, y realizarlo fuera de su casa en instalaciones que están precisamente preparadas en la ciudad solo para ese fin.

La mujer deja de ser nidá ¬impura- y se baña de inmersión en el Mikve, otra mujer la asiste, revisa que esté limpia, sus uñas, sus dientes, que un cabello no haya caído sobre su espalda, para que todo tramo de su piel sea recorrido por este agua que no sale de cañería alguna, es de lluvia o de manantial, está a una temperatura agradable,
Puede rezar antes de tocar el agua mirando la pequeña piscina.
Parte de una oración típica es esta:
"Sea tu voluntad Señor nuestro Díos, que Tu Divina Presencia se pose entre mi esposo y yo.Y sea Tu Santo Nombre unificado a través de nosotros, y traiga un espíritu de pureza y santidad a nuestros corazones. Y sea tu voluntad que nuestra unión sea maravillosa , una verdadera unión de amor, unidad, paz y compañerismo".
Luego ya están listos para retomar su vida sexual, este período coincidiría con el de mayor fertilidad .

Miles de hijos?
La procreación no es, como se cree, el único fundamento de la unión de la pareja.
Actualmente una familia que ya tiene dos o más niños, puede decidir cuidarse con una planificación adecuada.
El uso de profilácticos no está permitido, ya que impide el contacto directo de los cuerpos, otros métodos sí pueden ser usados.
La virginidad antes del matrimonio es un valor a cuidar, no solo se evita el contacto genital sino todo tipo de expresión amorosa física, como los besos.
Se cree que es solo en el contexto del matrimonio y con la persona elegida, que esta intimidad única, casi sagrada, puede transcurrir.

Los hijos pueden elegir?
Una idea que me rondaba todo el tiempo, cuando observaba a los chicos tan seguros y animados, era hasta qué punto es "correcto" elegir esta forma de vida de tanto compromiso con una doctrina determinada, implicando a los niños, sin darle alternativa de elegir. En el Colegio se contactan solo con gente que vive del mismo modo, en el Templo lo mismo, no están informados de otras realidades por la restricción en el contacto con los medios, y eso podría parecer forzado.

Sin embargo ante mi pregunta acerca de esto, otra vez Bettina respondió con seguridad:"Por qué podría querer otra cosa sin son felices?".
Por qué, si tienen todo, han sido criados como príncipes, cuidados por mi en forma personal, atendidas todas sus necesidades , por qué podrían querer otra cosa? -volvió a preguntarse, dando vuelta para mirarlos desde lejos.
-No digo que no estén bien, pero vos misma elegiste un rumbo diferente al que tus padres te marcaron, por qué ninguno de ellos podría hacer algo parecido, casi inistí.
Pero su fortaleza volvió a sorprenderme.
-Podría pasar, accedió a admitir, pero no creo.
-Si pasara, le dije con qué los convencerías para que retomaran esta ruta?
- No los convencería, les mostraría como hago día a día, lo feliz que soy.
Apuntes para el final

Estar en esta casa fue como un viaje, por un ratito pude palpar una realidad totalmente diferente a la cotidiana, a la de las mujeres que conozco, a la de mis alumnas, a la de mis pacientes, a la mía, sin embargo fue maravillosos confirmar que tal vez -al decir de Bettina- pueda ser cierto que hay una sola verdad, pero hay muchas manera de acunarse en sus alas.
Solo por ser humanos, nos es dado volar.
Vale la pena cualquier esfuerzo por intentarlo.

Nota
Adriana Penerini

27.9.09

Los estados típicos por los que atraviesa la madre de un "baal teshuvá".

BS'D

Buena onda
- Me gusta que te conectes con tus raíces. Me parece mucho mejor esto a que estés todo el día metido en Internet.

Alerta
- Bueno, una cosa es querer saber de qué parte de Rusia venimos pero no es necesario el extremismo de no querer encender las luces en shabat.

Furia
- ¡Ahora no vas a comer la comida que hago en casa! ¿Qué tiene de malo? ¡Si te encantaban mis milanesas!

Angustia
Llorando en una reunión de amigas.
- Mi hijo se hizo religioso ultraortodoxo. ¡Quiere vivir como en la Edad Media!

Resignación
Bueno, pasame la página con el listado de productos casher.

Aceptación
- Y, por lo menos, voy a tener muchos nietos.

6.8.09

El matrimonio mixto

BS'D
Artículo escrito por el Rabino Eliezer Shemtov

Uno de los temas más preocupantes y poco entendidos es el de los matrimonios "mixtos". Además de la falta de información objetiva al respecto, es un tema muy complejo emocionalmente.

Por un lado, los padres sienten que cuando un hijo se casa con una persona que no es judía, está rompiendo la perpetuación de la cadena judía milenaria y no lo quieren permitir. Por el otro lado, hay una incomodidad de manifestar abiertamente la oposición al matrimonio mixto, ya que tiene implicancias racistas. ¿Por qué descartar a una persona como pareja solamente por el hecho de que no haya nacido de vientre judío?. Parece ser una actitud discriminatoria.

Leer el artículo completo


Me parece que hay que subdividir el tema en partes:

1) ¿En qué se basa la oposición al matrimonio mixto?

2) ¿Cómo se puede aceptar dicha actitud sin contradecir el instinto natural que el judío tiene de luchar en contra de la discriminación, especialmente luego de todo lo que hemos sufrido en carne propia como pueblo, a raíz de la discriminación racial?

3) ¿Qué argumento se le puede dar al amigo o amiga no judío, o a sus padres, para explicar el motivo por el cual uno no quiere considerar la posibilidad de matrimonio con el o ella?
Las Bases La fuente primaria en la cual se basa la prohibición para el judío de casarse con alguien que no lo es, está en la Torá (Deut. 7 : "No te cases con ellos (los gentiles, de los cuales hace mención en los versículos anteriores), no des a tu hija al hijo de él, y no tomes la hija de él para tu hijo".

El motivo de dicha prohibición sigue en el siguiente versículo: "Porque él va a desviar a tu hijo de Mi y servirán a dioses ajenos..." (se puede entender el término "dioses ajenos" también como ideales que no conforman con los de la Torá, por los cuales uno inclina la cabeza y les rinde culto).

Nuestros sabios señalan el Talmud (Ievamot 23a) y el comentarista Rashi lo trae en su comentario sobre el versículo citado, que de la expresión precisa de dicho versículo ("el (y no ella) va a desviar a tu hijo") se desprenden dos cosas. En el caso de que tu hija se case con el hijo de ellos, el "hijo de ellos" (esposo de tu hija) va a terminar alejando a tus hijos (o sea, nietos) del camino de la Torá. En el caso de que tu hijo se case con la "hija de ellos", ya los nietos que nazcan no están considerados como tus hijos, sino hijos de ella, o sea ya no son judíos.

Queda claro entonces, que aquí no se trata de una discriminación racial que nace del rechazo subjetivo y personal que el judío tenga para con el gentil. Se trata de una orden Divina objetiva que viene acompañada de una explicación. Si tu hijo se casa con una mujer no judía, los hijos de ella ya no serán considerados tus hijos. En el caso que tu hija se case con un hombre no judío, inevitablemente los nietos se desviarán muy lejos del camino del judaísmo aunque sigan siendo judíos. Teniendo en cuenta que el deber principal del judío es cumplir con sus obligaciones como tal, respetando los preceptos de la Torá, es evidente que deviene indispensable casarse entre judíos, porque, de lo contrario no podrá cumplir debidamente con sus responsabilidades fundamentales de manifestar la dimensión Divina en el mundo, que es posible solamente por medio del cumplimiento de Su voluntad.

Para entenderlo mejor, hace falta aclarar un punto más. No solo que está prohibido para el judío casarse con una persona que no lo es, sino que es imposible que se case. Puede haber convivencia y puede haber cohabitación, puede haber, incluso, procreación, pero no existe matrimonio.

Las leyes de la Torá son tan (o más) objetivas como las leyes de la Naturaleza. Del mismo modo que uno no puede alterar la Gravedad, por ejemplo, no puede alterar las leyes de la Torá. El estudio de la Torá no tiene como objetivo inventar las leyes de la vida, sino descubrir la estructura Divina inherente en la existencia.

¿Qué es el Matrimonio?

Si nos ponemos a analizarlo, resulta bastante desafiante tratar de explicar cuál es la función del matrimonio en general. Si dos personas se quieren, ¿Por qué no vivir juntos?. El día en que no quieran compartir más sus vidas, cada uno puede irse por su lado! Aún en el caso que se casen, el día que no quieren vivir más en pareja, existe el divorcio que los separa. Así que ¿cuál es la función del matrimonio?

Generalmente la gente contesta que es nada más que un formalismo, una norma de la sociedad para "legalizar" la pareja. Pero si lo analizamos un poco, decir que el matrimonio es nada más que una norma social, implica que no tiene un sentido verdadero. Es arbitrario. Entonces, si a uno no le importa la autoridad y/o el estigma social, ¿está bien que viva en pareja y que tengan hijos sin casarse?

Si llegamos hasta el fondo del asunto, creo que no queda otra alternativa que la que entiende a la institución del matrimonio como una idea Divina. El concepto de casarse tiene su origen en la Torá. Aunque hayan muchas sociedades que no se basen en la Torá, y aún así tienen asumidos el concepto del matrimonio, no quita el hecho que en su origen, el verdadero sentido es Divino.

Para dar un ejemplo: ¿De dónde viene la semana de siete días? ¿Por qué no ocho o seis? El ciclo semanal de siete días nace con los siete días de la Creación. Para el que acepta la Torá, el ciclo semanal tiene un sentido espiritual profundo. Para el que no cree en la Torá, la semana de siete días no tiene sentido alguno. Del mismo modo es en cuanto al matrimonio. Para el que no cree en la Torá, el concepto del matrimonio no tiene mucho sentido y razón de ser. Es simplemente un trámite para registrar formalmente a la pareja para que los hijos del padre lo puedan heredar. Para el que cree en la Torá, el concepto de matrimonio asume una importancia y significado mucho más profundos y sustanciales.

Las fuentes talmúdicas y cabalísticas enseñan que el matrimonio no es meramente la unión entre dos individuos totalmente independientes entre sí, sino que es una reunión entre dos mitades de una y la misma unidad. La pareja comparte la misma alma que, al nacer, se dividió en dos mitades. Al casarse, vuelven a reunirse y completarse. Se trata de una unión no sólo a nivel físico, emocional y/o intelectual, sino de una unión a nivel esencial. Hay almas que son compatibles y almas que no lo son. Además del caso del matrimonio mixto, la Torá enumera una cantidad de "uniones matrimoniales" que no son consideradas válidas, por ejemplo el "casamiento" entre hermanos biológicos o un hombre con una mujer casada, o sea el incesto y el adulterio. No se trata simplemente de prohibiciones, sino de hechos. En estos casos no rige el matrimonio, aunque sea posible cohabitar y procrear.

Así, que, es muy fácil explicarle a una persona no judía que uno no puede casarse con ella. No se trata de un defecto que tiene. Se trata, nada mas ni nada menos, de una concepción de matrimonio delineada en la Biblia a la cual uno se siente atado. Un caso hipotético: ¿qué pasaría si un chico y una chica (ambos judíos) deciden casarse y están profundamente enamorados y media hora antes de casarse se enteran que son hermanos biológicos? ¿Se casarían?. Obviamente, el hecho que no pueden casarse no implica un menosprecio o que el amor profesado fue falso. El amor es un factor importante en una relación de pareja, pero no es el único factor.

Puede suceder que un joven judío encuentre compatibilidad con una persona que no lo es y quiere formar su familia con esa persona. Dicha compatibilidad es posible solamente en el caso que ninguno de los dos manifieste el potencial esencial que los distingue. Mientras al judío no le importe su judaísmo y al no judío no le importe su fe, marcha todo bien. ¿Qué pasa el día que alguno de los dos se despierta y decide dar importancia a su identidad más profunda y esencial? Aparece, entonces, la incompatibilidad. O sea, dicha relación puede funcionar mientras que los integrantes "no existen" plenamente. En el momento en que cualquiera de los dos "aparece", la relación no tiene más sentido y desaparece.

Conozco unos cuantos casos de parejas mixtas que estaban muy enamorados hasta el momento en el cual nacieron sus hijos. Ahí empezaron las discusiones muy fuertes en cuanto a su educación, por más que hasta el momento ambos habían resuelto el tema teóricamente. La madre judía quiere circuncidar al hijo, por ejemplo, mientras que el padre no-judío se niega a que su hijo sea diferente a él, etc. De golpe, salta al primer plano la incompatibilidad, pero ya es bastante tarde -- hay un hijo de por medio al cual cada uno de los padres y los abuelos quiere llevar a su redil...

Claro que se puede traer ejemplos de parejas judías que viven con muchos conflictos, pero hay que examinar si su vida se lleva realmente de acuerdo a las normas delineadas en la Torá. Por lo menos, la pareja judía tiene siempre el potencial de lograrlo.

Surge la pregunta: ¿Qué pasa en el caso de un judío no-practicante o ateo? ¿Sigue siendo relevante esa incompatibilidad? Si uno no practica el judaísmo ¿por qué darle importancia justamente en el momento de elegir la pareja?

Para entender esto, hace falta definir otro concepto básico: ¿Qué es el ser judío? ¿Qué es lo que distingue al judío de su vecino que no lo es? Aclaro que no estoy preguntando ¿Quién es judío? sino ¿Qué es? Ya que la respuesta a la pregunta de ¿Quién es? Es obvia: el que nace del vientre de una mujer judía o se haya convertido en judío de acuerdo a las normas estipuladas en la Torá, pero no responde a la pregunta de ¿qué es?

Generalmente me contestan que ser judío significa "sentirse parte del pueblo judío", pero esa respuesta sirve solamente para trasladar la pregunta, ya que ¿Qué es, entonces, el pueblo judío? ¿Un pueblo compuesto de individuos que no tienen otra definición mas allá de pertenencia a un pueblo que no tiene definición? Es como decir que un árbol es integrante de un bosque. El razonamiento es al revés. Una vez que sé lo que es un árbol puedo definir lo que es un bosque: un conjunto de árboles, pero, ¡no puedo definir al árbol, diciendo simplemente que es algo que es parte de un bosque!

También es obvio que no es válido definir al judío por el cumplimiento de las Mitzvot, porque también allí el razonamiento es a la inversa: se tiene la obligación de cumplir con las Mitzvot debido a que se es judío, y no se es judío porque se cumple con las Mitzvot. ¡Téngase presente que un niño recién nacido es judío aunque no haya cumplido con ninguna Mitzvá y no tenga fe consciente alguna!

¿Qué es, entonces un judío?

Luego de años de estudiar el tema y una cantidad sinfín de conversaciones con judíos de todo nivel de práctica religiosa y orientación filosófica, creo que la definición más contundente es que lo que distingue al judío es la Neshamá (alma) que posee. El alma del judío es diferente al alma del no judío. Tienen potenciales, características y necesidades diferentes. Cada judío tiene la misma esencia que cualquier otro, la cual hereda de su madre. Es el común denominador que relaciona al judío ruso con el sirio, yemenita, canadiense o marroquí a pesar que no hablen el mismo idioma y tengan idiosincrasias diferentes. La única diferencia entre un judío y otro es simplemente el grado de manifestación de esa esencia que logra expresar. En algunos, dicha esencia se manifiesta en cada momento, en otros se la ve una vez al año y en otros, puede llegar a expresarse una sola vez en la vida.

Esto no va en contra de la aspiración de ser un ser "universal", ya que para poder realmente ser un ser "universal" hace falta cumplir debidamente con la función específica que uno tiene dentro de la realidad universal. Ser un ser "universal" no implica negar el rol particular que uno tiene, sino insertarse en la sociedad con una identidad y objetivo bien definidos.

¿Cuál es la característica especial de la Neshamá?

Rabí Schneur Zalman de Liadí, fundador del Movimiento Jabad, lo define de la siguiente manera: " Un judío no quiere ni puede apartarse de D-os". Puede ser que el judío no esté consciente que por medio de una acción u otra esté afectando su relación con D-os, pero al estar consciente de las consecuencias de sus acciones, no quisiera perjudicar dicha relación. Cada judío tiene una "línea roja" por la cual no está dispuesto a pasar aunque tenga que pagar por ello con su vida.

Muchos judíos lo son muy a pesar suyo. Pasan su vida negando su condición de judío, pero en algún momento inesperado, cuando sus defensas están bajas, y están distraídos, salta. Muchos judíos invierten tiempo, energía y recursos en negar su condición de tal. Esta conducta es una prueba más de su condición de judío inalterable, ya que si así no lo fuera, ¿por qué les importa tanto negarlo?

Así que el problema no empieza cuando un chico se casa con una chica no judía. El problema radica en que ha sido privado de una educación y formación judías a tal punto que ya ni se da cuenta de lo que es y de la incompatibilidad básica y esencial que existe entre él y su novia no judía.
Para muchos, la oposición al matrimonio mixto parece ser una actitud elitista, incluso racista. ¿Por qué negarle a un hijo casarse con una chica sólo por el hecho que no sea judía? ¿Qué diferencias prácticas hay entre su comportamiento y el de ella?

Quizás estaría de acuerdo con quienes opinan así si no fuera por el hecho que atribuyo esa actitud irracional por parte de los padres a la Neshamá que poseen, a pesar de todo. La Neshamá no los deja aceptar con brazos cruzados el pasar esa "línea roja" que corta la cadena en forma tajante aunque ellos mismos no sepan explicar por qué les molesta tanto.

¿Qué pasa con la Conversión?

Una de las "soluciones" que la gente propone para solucionar el dilema del matrimonio mixto es "convertir" al novio/a no judío/a en judío/a.

¿Es una solución válida?

Encontramos que el judaísmo reconoce la posibilidad de convertirse en judío. El proceso de "Guiur" (Conversión) es muy simple. Consiste en tres pasos: 1) Circuncidarse (en el caso de un hombre); 2) Sumergirse en una Mikve (baño ritual); 3) Aceptar el cumplimiento de la Torá en su totalidad. Dichos pasos tienen que realizarse ante un tribunal rabínico válido. (Un tribunal rabínico válido quiere decir tres rabinos que aceptan la Torá como palabra Divina y cumplen con sus preceptos en su vida personal.)

El judaísmo no es proselitista, ya que entiende que no hace falta ser judío para merecer la gracia de D-os y un lugar en el Mundo Venidero. Para un gentil, hace falta cumplir con el código de leyes conocido como las "Siete Leyes de los Hijos de Noé" para merecer el lugar máximo en el Mundo Venidero. En el caso que un no-judío desea - con sinceridad - convertirse en judío y asumir una vida de acuerdo a las normas delineadas en la Torá, lo aceptamos con brazos abiertos.

Es evidente. Que en el caso que uno quiere convertirse al judaísmo para poder casarse con un/a judío/a, es poco probable que su "conversión" sea sincera.

Me viene al recuerdo una anécdota de un chico judío que decidió casarse con una chica no judía. Los padres del chico insistieron que la chica vaya a estudiar algo de judaísmo antes de aceptarla como nuera. La chica se fue a una institución religiosa para estudiar los fundamentos del judaísmo. Por mas que el motivo inicial para ir a estudiar fue simplemente para aplacar a los futuros suegros, en el transcurso de sus estudios descubrió un mundo nuevo que la atrajo de verdad y se dedicó a los estudios con un interés genuino. Pasaron los meses y el chico la llamó para saber cuándo se iban a casar. ‘¿Cómo?,’ preguntó la chica. ‘¿Piensas que me interesa casarme con un chico que estaba dispuesto a casarse con una chica no judía?’

Hay quienes argumentan que si no aceptamos dichas "conversiones" o parejas "mixtas", terminaremos alejando a los jóvenes judíos quienes contraen "matrimonio" con parejas no judías o convertidas "cosméticamente". En cambio, si los aceptamos, estamos "ganando almas" para el pueblo judío.

En primer lugar, el judaísmo no es un negocio y menos cuando esté basado en mentiras y engaños. El judaísmo se basa en tratar de cumplir al máximo de nuestra capacidad con la voluntad de D-os. No hay que estar más preocupados por el futuro del pueblo judío de lo que D-os mismo lo está. D-os también conoce dicho argumento y sus "beneficios" para el futuro de dichos individuos y para el pueblo judío. No obstante, dice claramente en la Torá (Deut.7: 7), que no tiene preferencia por el pueblo judío debido a su superioridad en cantidad ni en poder, sino por su cualidad de la humildad y por el pacto que ha hecho con nuestro patriarca Abraham. El pueblo judío ha sobrevivido a todos sus opresores, no gracias a su viveza, dinero o poder político, sino gracias a su sinceridad, autenticidad y auto sacrificio para preservar dicha pureza y autenticidad.

Además: por más que quisiéramos y por más que nos parezca conveniente aceptar dichas ‘conversiones’, no está en nuestras manos negar o cambiar los hechos. No está en nuestras manos hacer ese ‘favor’, de la misma manera que no está en nuestras manos hacer el favor a unos padres quienes querían un hijo varón y les nació una hija. Podemos hacerle a la niña cambios cosméticos, pero no deja de ser otra cosa que una mutilación engañosa y cruel.

Es interesante notar la expresión que el Talmud (Ievamot 48b) utiliza al hablar de ‘conversos’ (auténticos): ‘Guer shenitgaier kekatan shenolad dami’. Quiere decir: Un converso que se convirtió está considerado como un bebé recién nacido.

Cuando el Talmud habla de un esclavo que se liberó, no dice un ‘liberado’ que se liberó, sino un esclavo que se liberó. ¿Por qué, entonces, al hablar de un converso no se dice un gentil que se convirtió, sino un converso que se convirtió? También, ¿por qué se compara al converso con un niño recién nacido?

Nuestros sabios lo explican de la siguiente manera:

Un converso auténtico es una persona que, aunque haya nacido de un vientre no judío, nació con una Neshamá, un alma judía. Es esa Neshamá la que le empuja a ‘convertirse’. O sea, en cierta manera, podemos decir que nació (destinado o con una predisposición a convertirse en) ‘converso’. Por ese motivo es que se le compara con un ‘bebé recién nacido’. Un bebé recién nacido, hace nueve meses que existe. La diferencia entre el momento antes de nacer y después de nacer es que antes de nacer no es un ser independiente. Del mismo modo, un ‘converso’ antes de pasar por el proceso de conversión se considera como un judío en estado ‘embriónico’ y no tiene las responsabilidades de un judío. Una vez que se convierte, se transforma en un judío pleno. Pero, como señalamos antes, para que dicha transformación ocurra, hace falta pasar por el proceso de conversión auténtico y no por los procesos ‘cosméticos’ que abundan y se hacen pasar por opciones mas ‘abiertas’.

Hay quienes preguntan: ¿Por qué hace falta que el converso sea más practicante que la mayoría de los judíos, quienes no lo practican plenamente y no se consideran "religiosos" y aún así no pierden su condición de judíos? En otras palabras: si el judío no-practicante está considerado judío, ¿por qué no se considera como judío a una persona que se haya ‘convertido’ por medio de una ‘conversión’ que no concuerda con la Halajá?

La respuesta es muy sencilla. Un judío de nacimiento es judío a pesar de todo lo que piense, hable o haga. La misma Torá que determina este hecho, dice también que uno que quiere convertirse en judío debe - antes que nada - aceptar cumplir con la Torá en su totalidad para que sea aceptado como tal. Si uno dice que está dispuesto a aceptar los 613 preceptos, pero que hay uno solo que no le gusta y no lo quiere aceptar, se le dice ‘¿Quién te obliga a convertirte en judío?’ ¡Es preferible que no se convierta y que siga cumpliendo con su misión en la vida como no judío, a que se convierta en judío y caiga en infracción!

En realidad, es un criterio muy entendible. Si uno nació en el Uruguay, por ejemplo, la ley uruguaya lo considera como uruguayo, haga lo que haga. En cambio, si uno quiere adquirir la ciudadanía uruguaya, pero dice que no está dispuesto a reconocer como válida alguna cláusula de la constitución uruguaya ¿lo aceptarán? Claro que no. Si no le gusta la constitución uruguaya, pues que busque su ciudadanía en otro país con cuya constitución esté de acuerdo... Uno que no quiere reconocer a la constitución uruguaya en su totalidad puede ser aceptado como residente extranjero pero no como ciudadano legal. El ciudadano naturalizado debe aceptar la constitución del país como autoridad máxima para que se le otorgue la ciudadanía. ¿Acaso alguien quiere sugerir que sea más fácil convertirse en judío que asumir una ciudadanía? ¿Acaso las leyes Divinas son mas negociables que las leyes humanas?

El Verdadero Problema

En realidad, el matrimonio mixto es un síntoma de un problema mucho más importante: la falta de educación judía adecuada.

¿Qué tipo de educación judía estamos dando a nuestros hijos? ¿Les estamos dando realmente las experiencias y herramientas para que puedan entender y valorar por qué y para qué son judíos?

También: ¿Qué pasa con nuestra propia educación judía? ¿Cuánto tiempo dedicamos nosotros, los padres, a nuestro propio desarrollo espiritual personal? ¿Cuál es la autoridad máxima en nuestra propia vida personal? Si yo hago solamente lo que me gusta o me conviene y no reconozco la obligación de acatar a una autoridad superior ¿cómo puedo pretender que mi hijo no haga lo mismo? Claro, que me va a decir: ‘¡Papá! ¡Tu haces lo que quieres, déjame hacer lo que yo quiero!’ Si el padre no reconoce ninguna autoridad moral, ¿por qué pretende que el hijo le haga caso? ¿Sólo por el hecho que lo haya engendrado?

La prioridad máxima hoy en día debe ser la educación judía. No podemos conformarnos con el mínimo que reciben en las escuelas y liceos. Debemos exigir el máximo. ¿Acaso mandaríamos a nuestros hijos a un liceo en el cual, al salir, no sepan calcular el área de un círculo? ¿O que no sepan quién fue Napoleón? ¿Por qué nos conformamos con un sistema educativo del cual salen sin saber leer ni entender ni una página de la Biblia o del Talmud en su texto original o sin saber quiénes fueron y qué dijeron Rabi Akiva, Abaye, Rava, Rashi, Rambam y Rabi Iehuda Halevi?

Quisiera concluir compartiendo un episodio que me pasó poco después de haber llegado al Uruguay y la lección que aprendí.

Nuestro hijo mayor había nacido, y debido a nuestra inexperiencia como padres, y menos en un país nuevo y todavía en una época en la cual cada dos por tres hubo paros, no llegamos a inscribirlo en el registro civil dentro del plazo normal. Como consecuencia de esto, hubo que tramitar una inscripción tardía, un proceso que llevaba meses.

En el ínterin, mi Sra. y yo quisimos viajar con nuestro hijo al exterior. Debido a que somos ambos ciudadanos norteamericanos, le hicimos a nuestro hijo un pasaporte norteamericano.

Llegamos todos al aeropuerto de Carrasco, prontos para viajar. Al llegar a migraciones, el oficial nos solicitó la documentación uruguaya de nuestro hijo. Le explicamos el motivo por el cual no la tenía y nos dijo que no podía salir del país.

‘¿Cómo, no podemos viajar con nuestro hijo?’ pregunté. ‘Tiene un pasaporte norteamericano!’

‘Para nosotros es uruguayo, y no puede viajar sin documentación uruguaya,’ nos explicó.

‘Pero, es nuestro hijo!’ insistí.

‘Es uruguayo,’ reiteró el oficial de migraciones.

No viajamos ese día.

Aprendí de ese episodio una enseñanza impresionante. Por más que mi hijo es mi hijo, mis derechos no anteceden los derechos del Estado.

Lo mismo es aplicable en cuanto a nuestra relación con nuestros hijos. Antes de pensar en nuestros derechos sobre ellos, debemos pensar en los derechos que el pueblo judío tiene sobre ellos y los derechos que nuestros propios hijos tienen, para que les demos todas las herramientas posibles para que puedan valorar y vivir su judaísmo plenamente.

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*El autor del artículo agradece profundamente al Dr. Jacobo Hazan por su ayuda en pulir la semántica y articulación de este trabajo

29.6.09

La Torá y tu profesora de Yoga

BS'D
No tengo nada contra el yoga. Me encanta el yoga. Hice yoga. Pero me parece que muchas veces lo que viene de afuera nos parece exótico, atractivo, profundo. Sin embargo, el judaísmo y la riqueza de nuestra herencia no la valoramos.

Tu profesora de Yoga lleva una dieta naturista.
Te parece muy bien que quiera mantener el cuerpo y el alma en armonía.
Un religioso come casher.
No entiendo qué tiene de malo una hamburguesa con queso.

Tu profesora de Yoga no tiene televisión en la casa y no le deja a sus hijos tener juguetes violentos.
Qué bien como se preocupa por inculcarles cosas sanas a sus hijos desde chicos.
Un religioso no tiene televisión.
Es un atrasado que vive aislado del mundo.

Tu profesora de Yoga medita todas las mañanas 1 hora.
Es admirable la disciplina que tiene. No hay nada como empezar el día así.
Un religioso se pone todos los días Tefilín.
Pobre, tiene que levantarse más temprano para eso.

Tu profesora de Yoga práctica el sexo tántrico.
Qué increíble, hasta en las relaciones íntimas tiene presente la parte espiritual.
Una pareja de religiosos cuida las leyes de Taarat Hamishpajá (pureza familiar).
¿Qué? ¿Acá también me dicen lo que tengo que hacer?

5.6.09

Mi primer shiur

BS'D
Cuando me invitaron por primera vez a estudiar Torá dije que sí. Si no puse ningún tipo de reparo fue porque la invitación llegó en el momento justo. Hacía tiempo que quería saber qué era el judaísmo. y no me sentía cómodo con mi laicismo. Me refiero a que no lo sentía una elección. Tampoco estaba conforme con mi manera de hablar sobre la religión. Las frases como "soy judío pero sólo por el apellido", "creo en D´s pero no en sus representantes", merecían una búsqueda más profunda.

Me pareció justo estudiar las religiones antes de descartarlas y declararme agnóstico o ateo. Sin saber demasiado ya tenía una opinión formada sobre el judaísmo y me daba la sensación que el budismo tenía mejor prensa. En el momento en que estaba por empezar una búsqueda autodidacta en el budismo (de hecho había leído un libro de Borges sobre el tema) me llegó la invitación para estudiar Torá.

No estoy seguro si esto fue lo que pensé en ese momento o son conclusiones que saco después pero, en forma conciente o no, me pareció que si iba a hacer una búsqueda espiritual lo más honesto era empezar por el judaísmo. Soy judío. Mis padres son judíos. Mis abuelos eran judíos. Antes de darle la espalda a toda esa historia necesitaba saber qué era lo que estaba dejando atrás.

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Mi educación fue laica. Nunca fuimos de ir al Templo para las fiestas ni tenía sobre mí el mandato de casarme con una (buena) chica judía. Antes de estudiar Torá yo estaba dispuesto a hacerme católico, budista o musulmán. Mi postura era darle prioridad al judaísmo pero si había otra religión mejor (mejor en el sentido de verdad, espiritualidad y sabiduría) nada me obligaba a quedarme con el judaísmo.

Lo único que pregunté antes de ir a estudiar Torá era cuánto salía. Para mí, ir a estudiar judaísmo era como tomar clases de inglés o filosofía. Llegué al templo sin esta seguro sobre lo que iba a encontrar. Tenía la sensación de que iba a vivir una situación pintoresca más que un cambio en mis hábitos y creencias. Algo así como una anécdota divertida que luego podría contar en una reunión de amigos.

Cuando llegué estaban rezando. Me detuve en la puerta de la ieshivá, el lugar de estudio. Con mi actitud intenté transmitir el siguiente mensaje: yo no rezo pero respeto a los que lo hacen. Una vez que el rezo finalizó entré. No conocía al Rab y no sabía cómo iba a hacer para reconocerlo. Al final, él fue el que se acercó a saludarme. Debo haber sido la única cara nueva.

Nos sentamos en una mesa y empezamos a charlar. Pasaron unos minutos y lo primero que me llamó la atención era que el Rab parecía tener todo el tiempo del mundo. La clase, si era necesario, podría extenderse por varios días.

Mientras escuchaba hablar al Rab pensaba en la batalla que se presentaba frente a sus ojos. El Rab tenía ante sí un inmenso desafío: no sólo demostrarle a un joven laico la existencia de D´s (algo en lo que podría llegar a estar de acuerdo) sino que además había que ponerse tefilín. Me intrigaba su abordaje. ¿Cómo iba a hacer para que un joven laico se colocara tefilín o decidiera comer kasher? ¿Acaso íbamos a tener un debate filosófico sobre la existencia de D´s? No. No fue una discusión acalorada donde dos formas de vida se debatían sobre una mesa.

Me gustaría recordar hoy qué fue lo que se habló en esa clase pero no lo consigo. Sólo consigo recordar una leve sensación de euforia y una voluntad de seguir escuchando. El Rab daba su clase, yo hacía preguntas. Así avanzábamos. En la clase sólo estábamos el Rab y yo.

-¿No viene nadie más? –le pregunté.
-Sí –me dijo- en general viene más gente.

En un hecho, si se quiere milagroso, fue la única vez que pude tener una clase solo con el Rab. Creo que los cimientos de esa clase todavía repercuten en mí de alguna manera. Salí de allí entusiasmado. Me acerqué porque quería leer la Biblia, saber de qué se trataba. Pero las razones más profundas eran que quería saber quién era yo. Para eso necesitaba saber qué era el judaísmo.

Había entrado como un judío laico y salí como un judío estudiante de Torá en estado potencial. Es decir, si tenía la voluntad y la constancia tenía ante mí la posibilidad de acceder a un Rab. No me fui con la sensación de un cambio abrupto o de un quiebre en mi vida. Pero me fui con ganas de seguir estudiando y preguntando. Me fui con ganas de seguir conociendo la Torá y seguir conociéndome a mí mismo.

Leandro Katz

10.5.09

Mi primer Shabat

BS'D
No recuerdo cómo fue la invitación pero, tarde o temprano, el Rabino con el que estudiás te invita a su casa en shabat. Es algo que sucede. Era un viernes a la noche en un horario demasiado temprano para una cena. Los religiosos comen a la misma hora que en Estados Unidos, pensé. Tenía que ir directo desde mi trabajo e incluso así no llegaba a pasar por el Templo. Así que fui directo a la casa del Rab. Mi contacto con judíos ortodoxos hasta ese momento era nulo. Temía sentirme incómodo presenciando una serie de ritos que desconocía. Una amiga me recomendó que pensara que estaba en una película. Así que ahí estaba yo, haciendo de Harrison Ford en “Testigo en peligro” teniendo que pasar una noche con gente que viste de negro y no enciende luces en shabat. Todo lo que sabía de shabat en esa época era que no se podían prender luces, viajar ni tocar plata. Planteado así, me sonaba bastante absurdo. No sabía cuan estricto sería el Rab con estas cuestiones y me preguntaba si en el siglo XXI seguiría existiendo gente que cumplía con estas costumbres.
Llegué con mi bolso, un morral que había comprado en un reciente viaje a Jujuy.

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Entre otras cosas, no sabía bien qué quería decir que no se podía cargar. El Rab me ofreció dejarlo en uno de los cuartos. Primero me dijeron que tenía que hacer el lavado de manos. Uno de los invitados me ayudó a decir la brajá que yo repetía palabra por palabra. Nos sentamos a la mesa a comer. Éramos una pareja que se estaba por casar, el hermano del novio, una señora de unos 70 años, el Rab, su esposa, sus 9 hijos y yo. La mesa estaba bien servida. Mientras comíamos también se conversaba. No recuerdo todo lo que se habló ese día. Alguien preguntó sobre el motivo del Holocausto y el Rab dio una respuesta acorde al contexto. Yo me limitaba a escuchar. Todo el tiempo temía decir o hacer algo inapropiado. Quería participar en la conversación a toda costa. Esto es algo que sabe cualquier tímido: si no hablaste al principio cada vez se te hace más difícil abrir la boca. Y, de pronto, el Rab empezó a cantar. Nadie me lo había advertido. Yo no estaba preparado para eso. No sabía qué actitud debía tomar. ¿Escucharlo? ¿Llevar el ritmo con la mano sobre la mesa? ¿Aplaudir? ¿Cantar? Pero si no conocía la canción. Me sentía incómodo. Quería que el momento de las canciones pasara pronto y siguiéramos comiendo. Alguien me alcanzó un pequeño libro en hebreo. Allí estaban las letras de los temas. Yo no sabía hebreo así que me concentré en mirar la forma de las letras. Había palabras cortas y palabras más largas. Como en cualquier idioma.
Una vez que terminaron de cantar seguimos comiendo. Se habló de la inseguridad y de los asaltos en los cajeros automáticos. Ahí fue cuando encontré la oportunidad de decir algo: sí, dije, te roban a las 12 menos 1 porque a las 12 te vuelven a habilitar el monto diario. No sé de dónde saqué ese dato. Lo más probable es que lo hubiera inventado. Pero, en forma un poco forzada, había logrado meterme en la conversación. En seguida me refutaron, yo asentí con la cabeza, y se empezó a hablar de otra cosa.
Si uno no los contaba no se podía advertir que en la mesa había 9 hermanos. Y que la mayoría eran varones. Siempre que escuchaba que los religiosos tenían 10, 11 hijos me imaginaba una situación ingobernable. Una revolución infantil que había arrasado con todo el departamento y disfrutaba su victoria colgándose del techo y haciendo guerras de comida. La otra opción era la rigidez militar. Una disciplina impartida con rigor había conseguido domar a esos niños que permanecían mudos, sin moverse de sus sillas durante todo el tiempo que duraba la comida. La casa no era ninguna de las dos cosas. Había cierta naturalidad en los movimientos. Es decir, ellos estaban acostumbrados a ser 9 hermanos. Uno de los chicos se tiró a dormir en el sillón en medio de la cena. Otros 2 charlaban entre ellos. Uno intentaba captar la atención del padre con preguntas. No sé explicarlo mejor pero lo que yo vi es que había orden y fluidez.
La cena terminó y sirvieron el postre. Al principio creí que nunca iba a lograrlo pero a esa altura ya estaba más relajado. Una vez que terminamos de comer nos dieron un pequeño libro para rezar el agradecimiento para después de las comidas. Volví a mi actitud de mirar las palabras en hebreo. Había escuchado que la Cábala se basa en el valor numérico de las letras y en palabras que se repiten en distintos contextos para encontrar nuevos significados. Cuando el Rab pasó a retirar los libros le pregunté por qué una palabra se repetía en otro lugar. El Rab hizo un gesto de asentimiento y tomó el libro. Me había puesto a buscar los códigos secretos de la Biblia en lo que, luego me enteraría, era el Bircát Hamazón.
Fui a buscar mi bolso y el Rab me acompañó hasta la puerta. No salí de allí pensando que quería hacerme religioso (¿qué es hacerse religioso?). Tampoco me fui pensando en no volver nunca más. No creo que uno tome decisiones tan extremas. Seguí estudiando. Volví a ir varias veces más a la casa del Rab. Conocí otras casas. Shabat me empezó a gustar y con mi esposa (mi novia en ese momento) decidimos que el sábado se transforme en shabat. Recibimos gente, no andamos en auto ni prendemos la luz, decimos el bircát hamazón y, si bien mi hebreo sigue siendo muy rudimentario, si los invitados me encuentran inspirado hay una canción de shabat que suelo tararear. Pero no voy a decir cuál. Tienen que venir a casa.

Leandro Katz

9.5.09

¿Qué hacemos con los pantalones?

Gracias Ester por enviarnos este artículo. Vos también podés enviarnos tu historia personal (cómo hiciste teshuvá, cómo fue empezar a cumplir shabat, qué conflictos tenías o tenés y cómo los resolviste). Mandanos un mail a: leoymatitiau@gmail.com.

Es un tema. Somos mujeres "modernas", con muchas actividades, que necesitamos estar cómodas durante todo el día. Estamos super archi recontra acostumbradas a usar pantalones de la mañana a la noche los 365 días del año.

En mi caso, empecé a usar polleras los días que iba a algún Templo a escuchar una charla de Torá. Reformé algunas polleras que eran de mi suegra y traté de adaptarlas a la moda de esta época. Cuando volvía a casa me sacaba la pollera y la
cambiaba por lo clásicos pantalones.

Más de una vez me llevaba una pollera en la cartera para poder ir directo del trabajo a escuchar a algún Rabino.

Luego empecé a ir en forma fija los miércoles a escuchar a la mora Ruty y los sábados a escuchar al Rab Serruya. Esos pasaron a ser mis días de pollera. Sentía que no me disgustaba vestirme así pero era algo que hacía sólo por obligación.

En realidad, miraba a las mujeres que usaban pollera constantemente y pensaba: ¡Qué lástima que no es mi estilo! ¡Si me sintiera cómoda usando pollera todo el día yo también podría hacerlo! Pero mi "estilo" era otro. A pesar de no ser tan joven porque tengo 54 años, me gusta estar moderna y elegante.

Así que en mi vida yo iba adaptando mi gusto a lo que aprendía en los cursos sobre shabat, lashón hará, kasher. Pero los pantalones no me los toquen, ¡son tan cómodos!

Y eso que la pollera tiene un montón de ventajas. Es más elegante, más femenina, no marca nada que no se debe marcar y hasta disimula las imperfecciones del cuerpo. Yo sabía todo eso, pero era difícil adoptarla como definitiva.

Igual, decidí que por algún lado tenía que empezar y empecé por algo que sentí que podía sostener. Regalé los pantalones muy apretados y sólo usaba los flojos con remeras o sweters largos que me taparan un poco.

Eso sirvió un tiempo pero sentía que por querer estar en dos lugares al mismo tiempo terminaba por no estar en ninguno. Además, y esto es lo increíble, me sentía mejor cuando me ponía una pollera. ¡No puede ser! –me decía-. Yo, que cuando me reunía con familiares o amigas que no eran del Templo me ponía pantalones para no desentonar y "ser como ellas". Yo, la que no quería ser llamada un bicho raro. Sí, yo fui la que de repente, un día, se puso una pollera delante de todos.

Ojo, uno de los factores que me ayudó fue que compraba polleras que me gustaran y no volví a comprar un pantalón. Tenía más ganas de sentirme bien vestida con algo nuevo que de usar lo viejo. Poco a poco fue disminuyendo el porcentaje de pantalones del placard y aumentando el de polleras.

Estuve un tiempo haciendo tefilá en pantalones sabiendo que Ha-shem nos sabe esperar. Él sabe que tenemos una meta pero que no podemos hacer todo junto y en Su inmensa bondad nos entiende y nos tiene mucha paciencia. Y, de a poquito, lo estoy logrando entender. No podemos vestirnos igual que los hombres porque somos distintas en todo: física y espiritualmente.

Y, también, porque la mujer judía tiene que ser elegante. Una vez una amiga me dijo: se puede ser religiosa y moderna. No tenemos que afearnos para vestirnos con recato. Muy por el contrario, podemos estar mucho mejor que antes y, además, vamos a tener la inmensa satisfacción de sentir que estamos haciendo lo correcto.

No tengan ninguna duda que esa decisión nos va a dar mucha beraja para nosotras y para toda nuestra familia.

Quiera Bore Olam que todas podamos seguir Sus caminos siempre con alegría, sin tener que pasar pruebas que sintamos que no podemos superar y que podamos hacer todo con confianza y fe en Ha-shem, que es el que nos da todo lo que tenemos.

Ester

20.4.09

¿Qué me pongo?

Pasó otra vez. Desde que volví en teshubá hay cuestiones de vestuario que ya tengo incorporadas. Traje para shabat y Iom Tov, por ejemplo. Pero almuerzo de Purim en una casa, ¿hay que ir de traje? Decidí que sí y estaban todos comiendo el asado en jogging y remera y yo con saco y corbata. Al poco tiempo me invitaron a un sheva brajot y volví a tener la encrucijada. ¿Me tengo que poner el traje? Decidí que sí y cuando entré estaban todos vestidos informales excepto yo. El domingo tuve un bar mitzvá en el Templo. ¿Me ponía el traje? No, esta vez no me iba a pasar lo mismo. Me puse ropa cómoda de domingo y fui a hacer tefilá. El panorama era devastador. Todo el mundo estaba de traje excepto yo y un par de chicos menores de doce años. Ya estaba ahí, ¿qué iba a hacer? Afronté la situación con hidalguía. A veces creo que ya la tengo clara en el mundo de la Torá pero siempre encuentro cosas nuevas que me faltan aprender.